15 dEurope/Berlin Noviembre dEurope/Berlinl 2005, Martes
Construyamos las bases
La supuesta revolución de la supuesta alternativa
Supongo que al principio a muchos nos pasó lo mismo. Veníamos de un mundo donde el copyright era el amo y nos deslumbraron “las alternativas”. Creative Commons parecía el equilibrio perfecto entre las más absolutas restricciones y la libertad total. Pero ahora estoy convencido de que es lo peor que le podría haber pasado al movimiento que proponemos en esta página. Es como si Richard Stallman hubiera propugnado una serie de licencias más o menos restrictivas llamadas GPL-by-nc-nd, GPL-by-nc-sa, etc. y hubiera pretendido crear una revolución en forma de sistema operativo donde cupiera todo tipo de mentalidades y, para ser más fashion, todas esas licencias serían calificadas de “libres” y “copyleft”, tuviesen las restricciones que tuviesen… Con este planteamiento GNU/Linux se habría quedado en una versión modificada del Minix de Tannenbaum, en algún cajón de Finlandia. Y lo peor es que caemos en el error de considerar libres obras que no lo son o no tienen por qué serlo. En innumerables artículos, como éste se dice:
“Si te gusta su música, bájatela en formato digital y ripeada sin Rootkit de la red. O lo que es mejor todavía, ¿por qué no empiezas a escuchar música libre? Creative Commons, FreeMusic, Dominio Público… lo que sea menos Copyright con DRM.”
Como pretendo dejar claro en este artículo, ni la música de Magnatune es libre, aunque esté muy bien, ni la de lamundial.net es copyleft, ni la supuesta cultura libre con la que nos han bombardeado últimamente deja de ser, a menudo, un disfraz de “voy a ponerme esta etiqueta”, muchas veces sin saber realmente lo que significa.
En cualquier caso, este artículo no pretende ser sólo una crítica a CC, sino un pequeño impulso a la Devolución. Empecemos con mirar al pasado.
Las claves del éxito
¿Cuáles han sido las claves del éxito de CC? Seguramente son muchas, porque la repercusión mundial que ha tenido es impresionante, pero las más importantes son las siguientes.
Ayuda de abogados. El mismo creador de las licencias, el tan aclamado Lawrence Lessig, lo es. Siempre ayuda tener gente al lado que sepa manejar las leyes y escribir licencias.
El diseño de la página web es muy atractivo y hay unas cuantas listas de correo (principalmente clasificadas por idiomas) en las que informarse.
Han tenido buenas ideas, como utilizar tres tipos de formato para las licencias, una más simple, otra digital y otra para abogados.
Han deformado conceptos para poder acomodarlos a su concepto de libertad, como he dicho anteriormente.
Han tenido un libro de referencia, “Free Culture”, que ha removido conciencias aunque se haya quedado a medias. Incluso el título me produce cierta repulsión cuando pienso en el concepto que ha llegado a generar de la cultura libre.
Es un movimiento conservador, sólo hay que leerse el libro que he mencionado para advertir que Lawrence Lessig considera que para el bien de la humanidad es imprescindible alguna forma de copyright, ya que proviene de una legislación más restrictiva que la nuestra. Esto tiene como consecuencia que no hiere tantas sensibilidades y se ajusta a mucha más gente.
Es el “todo vale”. Como se da más importancia a la libertad del autor que a la de la información y del usuario, muchos autores la han escogido. Licencias a raudales sin principios ni valores.
Hablemos de principios
Si queremos que la Devolución no tenga los déficits que tiene CC, aunque sea a costa de perder adeptos, tenemos que dejar claros unos principios firmes, sólidos y precisos. Como linuxero me voy a basar en los que rigen qué es software libre y qué no lo es, aquél en el que Lawrence Lessig afirma haberse inspirado, aunque su producto no sea más que una caricatura de lo que es el movimiento del software libre.
Un programa es libre si puedes:
- Ejecutarlo para cualquier propósito.
- Estudiarlo para saber cómo funciona y adaptarlo a tus necesidades.
- Redistribuir copias.
- Mejorarlo y distribuir tus mejoras al público.
Si nos basamos en estos principios, que creo que es lo que tenemos que hacer en un primer momento, podemos reformularlos de esta manera. Una obra es libre si puedes:
- Utilizarla para cualquier propósito.
- Estudiarla para aislar sus componentes más básicos y adaptarla a tus necesidades.
- Redistribuir copias.
MejorarlaModificarla y distribuir tusmejorasmodificaciones al público.
¿Nos tenemos que quedar ahí? No, ni mucho menos. Ésta es mi versión, pero tenemos que debatirla y sopesar otras posibilidades, ya sea para añadir, modificar o, aunque más improbable, para quitar.
El lenguaje como molde de nuestros pensamientos
Somos como hablamos. Una palabra que no existe es un concepto que desconocemos y, al revés, una palabra repetida miles de veces moldea nuestra forma de pensar y de ver el mundo. Necesitamos un vocabulario con definiciones precisas que describan lo que pensamos nosotros, ya que con ellas asentaremos las bases del movimiento. Algunos términos con sus definiciones y comentarios.
Expolio intelectual: Perjuicio sufrido por la cultura y el conocimiento a causa de las restricciones en el flujo de información y en su reutilización y mejora modificación.
El término Propiedad Intelectual ha marcado nuestras vidas durante toda la vida. Es algo que tenemos grabado a fuego en nuestras conciencias. Necesitamos un concepto que describa la incoherencia y la imposibilidad de combinar dos conceptos opuestos.
Obra libre: Obra de arte que gracias a la licencia a la que se acoge disfruta de los cuatro principios de libertad de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
Copyleft: Obra de arte libre cuya licencia obliga a que las obras que se deriven continúen disfrutando de los cuatro principios de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
A pesar de lo que digan los componentes de Wu Ming, el concepto copyleft sólo se debe aplicar a las obras que son libres, ya que si no, caemos en la falta de claridad, en la confusión y en el “todo es libre”.
Obra propietaria: Obra de arte cuya licencia no cumple, o lo hace sólo parcialmente, con los cuatro principios de libertad de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
Obra semipropietaria: Obra de arte que se acoge a alguna licencia más flexible que el copyright pero que no llega a ser libre.
Obra CC: Obra de arte que se acoge a alguna de las licencias de Creative Commons, las cuales garantizan los permisos de copia privada y difusión y comunicación públicas sin ánimo de lucro, pudiendo disfrutar, o no, de otros permisos.
Derechos de autoría: Derechos irrenunciables e inalienables del autor de una obra, como son el reconocimiento de la condición de autor y el derecho a exigir el respeto a la integridad de la obra y a impedir cualquier modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos interes o menoscabo a su reputación.
Impuestos de explotación: Dinero exigido por los editores de una obra por el uso con fines lucrativos o la modificación, comunicación o distribución públicas.
Clonación: Acción y efecto de crear copias de una obra de arte, ya sea ésta libre o no, mediante instrumentos digitales o analógicos.
Podemos transformar una frase convencional en otra que expresa lo que los devolucionistas pensamos:
- Los herederos del artista fallecido exigen los royalties por derechos de autor al no haber terminado el periodo de propiedad intelectual.
- Los herederos del artista fallecido exigen el dinero que se recaude en concepto de impuestos de explotación al no haber terminado el periodo de expolio intelectual.
- Las pérdidas de dinero calculadas por la descarga ilegal de ficheros de Internet asciende a tropecientos millones de euros.
- La difusión cultural por la clonación de ficheros de Internet ha llegado hasta los rincones más insospechados.
Una licencia con lo mejor de cada casa
A falta de analizarlas todas, las que caerían dentro del saco de “licencias libres” serían las siguientes, clasificadas en no copyleft y copyleft:
- No copyleft
- CC-by
- Dominio público
- Suidad, que se apoya legalmente en el dominio público
- Copyleft
Ahora yo me pregunto, ¿deberíamos, como movimiento nuevo, crear una licencia que recoja lo mejor de las existentes y subsane posibles deficiencias y defectos? Por ejemplo, las mayores críticas hacia la GFDL se refieren sobre todo a que fue pensada para ser aplicada a documentación de software, no a fotografías ni a música. Aunque en Wikimedia Commons muchas imágenes tengan esa licencia, la misma página advierte lo siguiente:
“Note: The GFDL is rather impractical for images and short text, especially for print media, because it requires the full text of the GFDL to be printed along with the picture or text.”.
Por otra parte, aunque las partes invariantes no afecten más que a partes secundarias de la obra, como explica la licencia, en muchas ocasiones han ocasionado incompatibilidades con distribuciones de GNU/Linux como Debian.
En cualquier caso, debería ser lo bastante general como para acoger la mayor diversidad posible de tipos de obras de arte, con una base legal sólida y ser traducida al mayor número de idiomas y legislaciones
posibles.
Lo necesario se torna imprescindible
E imprescindible es tener claro lo cómo tenemos que actuar a partir de ahora. Voy a hacer un repaso a lo que considero que la Devolución como movimiento debe hacer.
En primer lugar debemos crear. Un movimiento que se autodenomina cultural no puede vivir de sentar las bases y quedarse ahí. Tenemos que poblar el mundo con nuestras creaciones y proclamar que son libres y que aun así podemos ganar dinero.
Asimismo debemos demostrar que se puede ganar dinero. Con algunos proyectos ya en marcha, dentro de unos meses esperamos poder presenciar lo que ahora parece imposible en el mundo de la cultura y que ya se ha demostrado sobradamente con el software, es decir, que con obras libres es posible ganar dinero y a la vez hacer estallar un boom creativo sin precedentes.
Debemos tener uno o más libros de referencia. De nuevo, hay proyectos que en un futuro se materializarán y escritos que han sentado el comienzo. Leerlos, debatirlos y criticarlos es una obligación.
Por otra parte desde www.devolucion.org debería promoverse un portal en el que se aglutinaran todas las obras libres del tipo que fueran, ya sea mediante un buscador u otro sistema, con un foro donde publicar comentarios y opiniones sobre cada obra.
Hace falta una clasificación de las licencias existentes más exhaustiva que la que he hecho yo una vez analizadas para determinar si cumplen con los principios de libertad o no, así como dejar claro si realmente son copyleft o no.
Hace falta debate, el cual no es posible si no tenemos unas listas de correo con las que podamos comunicar fácilmente nuestros puntos de vista, propuestas, noticias, dudas, etc. No sería suficiente con una sola, ya que el tema se puede abordar desde muchos puntos de vista y el principiante tiene necesidades muy diferentes del experto. Yo propongo las siguientes listas:
- Licencias
- Noticias
- Dudas
- Principiantes
- Activismo
Asimismo, al haber unas cuantas, para hacer más fácil apuntarse a ellas sería deseable que existiese un formulario con el cual uno pudiese darse de alta de una tirada a todas las que quisiera.
Hace falta marketing y publicidad, aunque sea en forma de autonoticia en Barrapunto diciendo “Mira lo que acabo de encontrar que mola mogollón” tanto en blogs como en prensa. También ayudaría convocar congresos donde pudiésemos vernos las caras y concursos en los que fuese obligatorio que las obras fuesen libres y el premio consistiera por ejemplo en la publicación de la obra en formato físico para su venta.
Hace falta mejorar los programas que se han desarrollado para buscar obras CC y descifrar sus metadatos para que hagan una distinción añadida de que son, o no son, libres. Además, habría que convencer a Google y otros buscadores de que hay gente interesada no sólo en obras semipropietarias, sino en obras libres 100%.
Y, por último, tengo que comentar que en ningún caso tenemos que caer en errores como el que se describe en el hilo de CC-es, por mucho que a algunos les resulte una iniciativa inteligente. Dar de comer al enemigo es de todo menos inteligente.
Conclusiones
En cualquier caso, tenemos que tener presente que lo que estamos haciendo no es recaminar el camino, sino marcarlo por donde debería haber transcurrido desde el comienzo. Si hubiésemos sido los primeros en iniciar la revolución seguramente ahora la confusión sería menor, pero tenemos que asumir la situación.
Por lo tanto, que empiece el debate, la discusión y movámonos, porque mientras no lo hacemos, nos llevan muchos meses de adelanto.
Por último, quiero plantear dudas para iniciar el debate que, como ya he dicho, debería continuar en alguna lista de correo:
- ¿Debería ser requisito para que la música sea libre hacer públicas las partituras o como mínimo las tablaturas o acordes principales?
- En el caso de que alguien se aventurara a hacer medicamentos libres (¡Dios mío, qué improbable!), ¿qué requisitos debería cumplir la descripción de los mismos?
- ¿Debería haber alguna mención sobre las patentes, los DRM, las sociedades de gestión, el plagio, etc, en la hipotética nueva licencia?
Esperemos que este granito de arena ayude en la medida que sea posible en el movimiento que acaba de comenzar.
Actualización (16/2/2006): He cambiado “mejoras” por “modificaciones”, como me sugieren en los comentarios. También he añadido la Suidad a la lista de licencias no copyleft, ya que, a pesar de no ser una licencia, considero que debe constar. Por último, he corregido algunas faltas de ortografía.
Jorge Cortell said,
Noviembre 16, 2005 at 9:47
El alumno aventaja al maestro (que no “profesor”
Enhorabuena David, excelente artículo, y sobre todo, excelente y elegante “tirón de orejas” por mi inexactitud al hablar de “libre” como si fuera lo mismo que “de libre acceso” (tiene guasa que me pase el día hablando de eso, y luego hasta yo mismo caiga en la trampa: eso demuestra hasta dónde cala en todos nosotros el condicionamiento de la falta de libertad de acceso, que cuando desaparece nos hace creer que ya existe libertad).
Mil gracias de nuevo.
Jorge Cortell
http://jorge.cortell.net » El alumno aventaja al maestro (la LIBERTAD de la obra) said,
Noviembre 16, 2005 at 9:51
[…] En este artÃculo de devolucion.info David Gil (que fue alumno mio) puntualiza un error muy común. Tan común que lo cometà yo mismo hace unos dÃas en este artÃculo: el hecho de que una obra sea de libre acceso, no quiere decir que sea LIBRE. Leed el artÃculo, que merece la pena. Yo, al acabar de leerlo, pese a que querÃa puntualizar algo, he puesto en la sección de comentarios: […]
Eme Navarro said,
Noviembre 16, 2005 at 14:21
Totalmente de acuerdo. Ahora bien sobre la música libre y en los dos puntos primeros que apuntas:
# Utilizarla para cualquier propósito.
# Estudiarla para aislar sus componentes más básicos y adaptarla a tus necesidades.
Independientemente de libre disposición de partituras y tablaturas (aunque no todos los autores, sobre todo de rock/pop etc.. sabemos solfeo) lo que más me gusta de esta liberalización es que sobre una obra ya grabada puedas aportar tu creación (lo que llaman obra derivada), ¿pero y si lo que quieres es poner tu voz, cambiar la guitarra … se necesitarían todas y cada una de las pistas que forman la canción por separado, eso sin contar conque los plugins que se utilizan en cada pista dependen del programa utilizado en el estudio que no suelen ser compatibles de momento ni entre versiones del mismo software en algunos casos.
Evidentemente son problemas menores que se resuelven con banda ancha y capacidad en los servidores, pero que se deben tener en cuenta pues se me antoja imprescindible para una verdadera puesta a disposición de la humanidad y la creatividad colectiva.
Eme Navarro
(The Homeless Bones)
RitaB said,
Noviembre 16, 2005 at 14:54
Genial y clarificador, David Gil, como siempre.
En su nombre (como compañeros de bitácora) os digo que no tiene acceso últimamente a Internet tan a menudo como desearía, por lo que no dudará en contestaros encantado de debatir y responder en cuanto se pueda “enchufar a la red”.
En su nombre y el mío os agradecemos también a la gente Devolucionista, la oportunidad que nos brindais para poder exponer nuestras opiniones y artículos aquí. Es todo un paso aglutinador de cultura que supongo dará enriquecedores frutos en un futuro no muy lejano.
Gracias
Ravenheart said,
Noviembre 18, 2005 at 1:22
“Un programa es libre si puedes:
1. Ejecutarlo para cualquier propósito.
2. Estudiarlo para saber cómo funciona y adaptarlo a tus necesidades.
3. Redistribuir copias.
4. Mejorarlo y distribuir tus mejoras al público.”
Respecto al punto 4, cuando nos referimos a obras en general, y no a programas, pienso que sería más acertado hablar de modificaciones que de mejoras.
Sds.
carlosues said,
Noviembre 18, 2005 at 19:53
Aquí veo un poco de lio…vamos a ver:
“Como linuxero me voy a basar en los que rigen qué es software libre y qué no lo es…
Un programa es libre si puedes:
Ejecutarlo para cualquier propósito.
Estudiarlo para saber cómo funciona y adaptarlo a tus necesidades.
Redistribuir copias.
Mejorarlo y distribuir tus mejoras al público. ”
1º nombras a laMundial y luego te pones ha hablar de soft…si creas una canción y permites su reproducción en radio,TV o su descarga en la red es genial pero si “los Zambudios” la incluyen en su repertorio y se forran….¿Que crees que debes hacer? hay muchas ramificaciones y decir “esto es mejor que lo otro”· me parece absurdo y más cuando el problema es mucho más grave…¿Hablamos de PI sobre Soft…sobre Música o sobre MEDICINAS? como puedes ver fácilmente existe una gran diferencia de temas, tu puedes crear un SO para ese portátil de 100$ que anuncian tanto y sentirte orgulloso,crear una canción de éxito y regalarla o forrarte con ella pero si hablamos de alimentos o medicamentos….es diferente.
Creo que las CC para los músicos(o el Copyleft) está genial y no hay que empezar a diversificar cuando aún no hemos conseguido prácticamente nada, tiempo vendrá de pulir las alternativas.
Por cierto Jorge…te felicito por tu alumno, aunque si tu no lo posteas 2 veces ni me hubiera enterado.
Un abrazo
macadamia said,
Noviembre 20, 2005 at 0:21
Movámonos por la Devolución
Este blog se adhiere al Movimiento por la Devolución:
» Domingo Blog deUgarte.com said,
Noviembre 20, 2005 at 4:09
[…] El gran debate: David Gil escribe uno de los más interesantes artículos sobre el futuro de la Devolución de la propiedad intelectual y del devolucionismo como movimiento. […]
alberto said,
Noviembre 20, 2005 at 13:51
Magnificamente expuesto David. Queda claro lo que han sido los antecedentes, los errores que hay que evitar, a lo que se debe llegar y el largo camino que queda para ello.
Un abrazo
sobreatlantis said,
Noviembre 20, 2005 at 14:15
Movimiento por la Devolución
David Gil publica un excelente artículo en la web de Devolución. Este devolucionista lleva ya tiempo escribiendo artículos consecuentes y con un gran sentido común en la página “Cultura y libertad”. David hace hincapié en varios de sus artíc
David_Gil said,
Noviembre 22, 2005 at 10:34
En primer lugar, muchas gracias a los que les ha gustado el artículo y lo han alabado. Ahora que tengo trabajo fijo, vuestros ánimos son lo que más alimentan mis ganas de continuar escribiendo. Por otra parte, muchas gracias también a los que lo han criticado porque sin ellos no podría ahondar en el tema ni explicar con más detalles mis intenciones, aparte de que es la única manera de que se avance hacia una forma más depurada de devolucionismo. El debate, si es constructivo, es bueno.
Ravenheart:
Sí, tienes mucha razón. Un cambio en un programa informático implica normalmente una mejora, pero una modificación en una obra de arte puede no ser ni mejor, ni peor… sino simplemente diferente. Estas apreciaciones son las que buscaba al exponer mis principios. Espero que alguien más se anime a aportar su punto de vista y, esta vez sí, a mejorarlos.
Eme Navarro:
Sí, yo incluso había pensado por ejemplo que estaría bien que los cineastas no tiraran los minutos desechados de las películas, sino que los dejaran disponibles para poder aprovecharlos.
Yo creo que si el problema es técnico se puede superar. La memoria es cada vez más barata y el software libre, en un momento dado, puede construir programas que se conviertan en un estándar. Desde luego, los programas propietarios no se preocuparán por que exista un formato abierto. Es una pena que en ese mundo el software libre esté tan pobre. Como tú dices, tiempo al tiempo. Siempre se puede ayudar con ideas, código, donaciones…
Me alegro de que haya músicos en esta página. Eso demuestra que la música libre es posible porque hay gente que está dispuesta a compartir de verdad, aunque en tu caso hablemos más de “querer” que de “poder”. Todos hemos cometido errores y hemos vendido nuestras obras al diablo en algún momento. También es bueno que en el debate haya artistas (si no, ¿para qué estamos aquí?). Llevo algún tiempo intentando debatir con músicos y en general no se han querido mojar nada: http://culturaylibertad.bitacoras.com/archivos/2005/09/10/gatibu-eta-ken-7azpi
Carlos Sues:
Está claro que no has entendido mi verdadera intención. Yo hablo tanto de música como de medicinas y software porque para mí el conocimiento no tiene distinciones, su situación ideal para la humanidad es el de libertad. Ponerle etiquetas y hacer que cada una tenga unos parámetros de libertad es una equivocación porque la propiedad intelectual no existe, es una patraña, sólo existe el expolio intelectual disfrazado, al cual estamos demasiado acostumbrados. Pasemos de hablar de software y arte libres a conocimiento libre.
En cualquier caso, tu ejemplo es una falacia muy utilizada como argumento. El hecho de que el segundo grupo se forre significa que la canción es buena. Entonces, ¿por qué no se ha forrado el grupo original? ¿Porque no es lo suficientemente bueno, quizás? ¿Porque no ha sabido gestionar el conocimiento que tenía?
Si los Zambudios consiguen darle a esa canción algo especial y la gente la prefiere a la “original” es bueno para la riqueza cultural y para que el grupo original se plantee qué le puede dar al público para que se sienta atraído por su música. La libre competencia es buena y el monopolio favorece el adormecimiento.
Lo que no sería ni moral ni legal es que los Zambudios se atribuyeran la autoría. Eso sería plagio y es reprobable siempre.
El problema es que la meritocracia (el poder de los que demuestran ser mejores) en general da miedo, pero en el mundo del software libre ha dado resultado y ha generado la mayor explosión de creatividad de la historia. Hay programadores que viven de ello (los mejores) y empresas que sobreviven (las que dan un valor añadido con más calidad).
También hay un miedo desmedido a que alguien se pueda lucrar con nuestras creaciones. Eso creo que pasa a ser avaricia. Es el “quiero cobrar por cualquier cosa que se haga con mi obra de la que pueda salir dinero”. Es pan para hoy y hambre para mañana, a no ser que se tenga mucha suerte, que la tienen muy pocos. Con las obras libres se puede ganar dinero y pronto se demostrará. La difusión crea prestigio (si se es bueno) y trabajo (conciertos, clases, conferencias…).
También estamos muy acostumbrados al concepto “de esto cobraré un buen tiempo”. No sé, yo veo injusto que alguien pueda cobrar impuestos de explotación durante toda la vida, e incluso sus hijos y nietos una vez muerto, cuando eso significa por un lado entorpecer el flujo de cultura (por los impedimentos que supone el copyright o las formas semipropietarias de CC) y por otro facilitar que ese autor se tumbe a la bartola y viva del cuento porque no siente la necesidad de hacer nada más para vivir. La mayor parte de la gente ganamos dinero por lo que hacemos cada día, por nuestras horas, no por lo que hicimos en un momento dado, por mucho esfuerzo que nos supusiera.
Foxy Lady:
Tu crítica ha sido la más ácida. Intentaré rebatirla tan bien como pueda, aunque seguramente mucho de lo que he dicho hasta ahora sirve también como respuesta.
En primer lugar quiero señalar que no me apropio del término “libre” más que CC. Es más, creo que CC se lo ha apropiado tanto que lo ha transformado y lo ha desplazado semánticamente hasta degenerar su significado. Lo que yo denuncio es que lo que entendemos por libre tiene su origen en unos principios que ya tienen unos 15 años. Intento volver a esos orígenes y fijar, poner un límite, donde no hay más que confusión.
Me parece bien que no te gusten los principios que he expuesto, pero me gustaría que nos dijeras cuáles consideras que definen una obra libre. Una vez lo hagas, podemos continuar un debate que promete ser muy constructivo. Hasta ahora parece que nadie se ha atrevido a iniciarlo y es una pena que se haga a posteriori. En principio, el hecho de que en la Wikipedia tengan muy claro qué es libre y qué no señala que mis tesis son correctas.
Como dice Jorge Cortell hay una diferencia entre “libre” y “de libre distribución” (la mayoría de obras de CC). Es necesario que la sociedad tenga clara esa distinción, porque si no, estará engañada. Y sí, es verdad, hasta ahora tenía un problema semántico que he intentado solucionar con este artículo.
No puedo impedir que los autores pongan restricciones al uso de sus obras porque la ley se lo permite. Lo que denuncio es el engaño que se está produciendo desde que CC salió a la luz. A las obras semipropietarias se les puede llamar de muchas maneras excepto libres, porque es falso.
El caso que expones de las obras de Saramago es un poco difícil de imaginar, ya que probablemente nunca serán libres. En cambio, mis obras sí que lo serán (lo son) y, sin ánimo de compararme con él, imaginemos qué pasaría con un artículo mío.
Al ser libre se podría traducir, cortar, ampliar, etc. En todos los casos el resultado no sería mi artículo, sino una modificación del mismo, información que debería constar en esas modificaciones. Un artículo escrito originalmente por mí siempre será “mío” y las modificaciones de terceros quedarán bien claras al añadir “artículo basado en…”. Igual que en el software, el artículo original va cogiendo las mejores modificaciones, por lo tanto yo incorporaría las modificaciones que considerara suficientemente buenas o que supusieran una mejora y entonces el artículo dejaría de ser totalmente mío para tener colaboradores. Como ves, creo que hay muchas más similitudes entre el mundo del software y del arte de las que normalmente se piensan. Lo importante no es que el artículo se ha modificado, sino que ha evolucionado. Seguramente no acabará diciendo lo contrario de lo que escribí y en cualquier caso si lo hiciera tendrá que quedar claro que las modificaciones no son mías, sino de gente que ha querido añadir su punto de vista o sus conocimientos.
Un cordial saludo a tod@s.
alberto. said,
Noviembre 23, 2005 at 3:42
Interesante movimiento (en sentido amplio).Tengo algunas dudas, o preguntas (tanto da), seguramente alguna de ellas ya esté contestada en alguna otra parte del blog o de los comentarios, así que lo lamento si alguien se ve impelido a contestar preguntas repetidas:
1. Habláis del Dominio Público como “no-copyleft”. ¿Es por falta o por exceso (sic) de libertades? ¿O simplemente parto de una premisa errónea y el concepto “copyleft” y el concepto “dominio público” juegan en ligas distintas?
2. Desde que tuve la “necesidad” (por llamarlo de alguna manera) de poner mis “obras” (por llamarlas de alguna manera, en fin) bajo una fórmula legal, me atrajo la idea del “copyleft”, por su evidente avance en la legitimación de las libertades culturales de los sujetos que la utilizan (a la cultura, digo). Así que me fui raudo hacia la solución fácil y sencilla que veía por toda la red: Creative Commons. Pero hace bastante que se me hace evidente que CC es sólo un poco menos restrictiva que el copyright tradicional (y ya no hablo sólo del contenido de las licencias, sino del espíritu que las inspira). Así que hace tiempo puse en mi blog una pequeña leyenda que pone “ningún derecho reservado”, que n tengo claro si equivale a “dominio público”, ni si tiene algún efecto legal. Pero bueno, al menos deja claro un mensaje.
3. Habláis de derechos inalienables, y perdonad si insisto tanto con el “dominio público”, pero me interesa mucho: ¿esos derechos al reconocimiento de la autoría y demás adyacentes son inalienables también al incluir una obra en el dominio público? Si es así: ¿no cubre el dominio público buena parte de los intereses (perdonad que no se me ocurra una palabra más adecuada) que podamos tener todos o algunos de los que tenemos este tipo de inquietudes acerca de la vigencia del copyright?
Bueno, lo dicho: disculpad si he repetido alguna pregunta que ya habíais contestado. Mañana mismo intentaré leer todo o buena parte de los contenidos del blog, y si tengo más dudas ya me veréis por aquí. Gracias por la iniciativa (me habéis servido ni que sea para despejar algunas inquietudes).
Salut!
Devolucion.info » Coloriuris: Más licencias said,
Noviembre 24, 2005 at 11:36
[…] Coloriuris ofrece ya adaptadas a la legislación española un catálogo de licencias organizadas por colores, con cuatro básicos y seis que mezclan características de las cuatro licencias básicas. En un primer vistazo creo que solo la licencia azul y, hasta cierto punto, la verde, serían licencias asumibles en la filosofía copyleft que tan bien analizó en el post anterior David Bravo, pero, en fin, se trata de otra iniciativa que suma y que acredita que algo tiene que ir cambiando en materia de propiedad intelectual, aunque me parece a mí que tanta licencia nos aleja del horizonte devolucionista… […]
David_Gil said,
Noviembre 24, 2005 at 12:37
En primer lugar decirte que este blog es demasiado nuevo para haber contestado muchas cuestiones, por lo que cualquier duda que se pueda contestar siempre será bueno para la gente que venga después. De todas maneras, tus preguntas hacen patente que hacen falta listas de correo para tratar estos temas.
1. El dominio público y el copyleft son conceptos que no casan. Que uno sea más libre que otro es una discusión que no creo que tenga fin, seguramente porque depende de sobre qué libertades hablamos y de quién son esas libertades. Se parece a la discusión sobre qué licencia es más libre, la BSD o la GPL.
El copyleft consiste en asegurar que todos los trabajos derivados que se hagan de una obra libre sean también libres, es decir, que cumplan con los principios de los que hablo en el artículo. Las licencias de este tipo se suelen llamar “víricas”.
Por otra parte, cuando tú pones una obra en dominio público o ésta pasa a ese estado porque han pasado 70 años después de la muerte del autor, puedes hacer una publicación de ésta que tenga copyright o cualquier otra licencia. Por ejemplo, El Quijote hace mucho tiempo que está en el dominio público, pero si coges el libro verás que tiene copyright. Éste “protege” los márgenes, el tipo de letra, el diseño,… También puedes hacer una obra de teatro basada en esa obra que tenga otra licencia. El Quijote seguirá siendo de dominio público, pero los trabajos derivados no tienen por qué serlo. Por eso el dominio público no es copyleft.
2.En la lista CC-es se ha hablado muy extensamente sobre si es factible o no poner una obra en el dominio público según la ley española. Puedes buscar en San Google los hilos que hablan sobre el tema. Te aviso que el lenguaje es a menudo de un nivel muy elevado y difícil de entender, pero bueno, inténtalo.
Efectivamente, el “ningún derecho reservado” equivale al dominio público.
3.Esos derechos inalienables, que encontrarás en el artículo 14 de la LPI si no me equivoco, no te los quitas ni aunque quieras, ya pongas tu obra en el dominio público o en cualquier otra licencia.
Lee, compara, critica y si tienes más preguntas, ya sabes. Estamos para eso, es la esencia del conocimiento libre.
alberto. said,
Noviembre 24, 2005 at 14:18
Gracias por contestar y por aclararme las dudas. De esa discusión en la lista CC-es había leído algunas intervenciones y ya me dio esa impresión, que la ley es un poco ambigua y/o imprecisa en ese aspecto. Yo dejaré mi “Ningún derecho reservado”, tenga o no efecto legal. Al menos define una actitud. (Y si hace falta, uno se declara insumiso ante esa ley… a ver si ahora también le van a obligar a uno a poseer lo que no quiere poseer).
Si razono bien, las licencias víricas no serían necesarias si patentes y propiedad intelectual desaparecieran, así que pueden funcionar como solución temporall mientras sigan existiendo. Pero no tengo muy claro que esté en el espíritu de la mayoría de esas licencias esa “temporalidad” (y desde luego no en la mayoría de quienes las usan). Sin ir más lejos, la licencia Arte Libre dice que no entra dentro de su proyecto eliminar el “copyright”. Así que, mientras sigan existiendo patentes y propiedad intelectual, supongo que es discutible si es más libre el “copyleft” o el “dominio público”, pero si lo ideal es acabar con ellos no tengo claro que esas licencias sean útiles. Más bien parece que quieran establecer un status quo a medio camino y quedarse quietas ahí para siempre. ¿Qué opináis?
David Gil said,
Noviembre 24, 2005 at 21:56
Sólo un apunte, el anterior post no es de David Bravo…
Para mí cualquier iniciativa que no se ciña a las licencias libres (copyleft o no) no la considero suficientemente clara y delimitadora. Lo único que hará será añadir más líneas a la lista de licencias, pero no será una iniciativa sólida. Creo que esa iniciativa nos corresponde a nosotros.
Un saludo
David Gil
David_Gil said,
Noviembre 25, 2005 at 22:24
Primero, este último post iba en otro artículo. Disculpas.
“Si razono bien, las licencias víricas no serían necesarias si patentes y propiedad intelectual desaparecieran, así que pueden funcionar como solución temporall mientras sigan existiendo.”
Efectivamente, si el expolio intelectual desapareciera no haría falta licencias… y posiblemente no haría falta ningún tipo de licencia. Y sí, es temporal hasta que la situación sea la justa: devolución.
“Pero no tengo muy claro que esté en el espíritu de la mayoría de esas licencias esa “temporalidad” (y desde luego no en la mayoría de quienes las usan). Sin ir más lejos, la licencia Arte Libre dice que no entra dentro de su proyecto eliminar el “copyright”.”
El tiempo que tardaremos en abolir el copyright es tan largo que las licencias libres no se plantean una expiración. Hablamos de años, probablemente de generaciones.
“Así que, mientras sigan existiendo patentes y propiedad intelectual, supongo que es discutible si es más libre el “copyleft” o el “dominio público”, pero si lo ideal es acabar con ellos no tengo claro que esas licencias sean útiles. Más bien parece que quieran establecer un status quo a medio camino y quedarse quietas ahí para siempre. ¿Qué opináis?”
Opino que las licencias libres son esenciales para que podamos luchar contra el copyright. ¿Qué otra manera tenermos? Utilizamos el copyright y nuestros derechos en forma de licencias para devolver a la sociedad lo que le pertenece.
¡Un saludo, y a ver si alguien más participa!
Pedro said,
Diciembre 3, 2005 at 16:11
Creo que el software y la musica cada una tiene un ciclo de vida diferente, lo cual crea una tendencia a que las “licencias” para uso y distribucion sean diferentes:
1. En la mayoria de los casos, una cancion o partitura es fundamentalmente el producto de un artista individual, mientras que un producto de software para que sea valioso, necesita de la contribucion de muchos (programacion, pruebas, etc.) Comparen la primera version del Linux kernel con la obra inedita de un cantoautor desconocido.
2. La mejor licencia del software libre (GPL) garantiza que el valor del software se mantiene o aumenta al requerir que las mejoras sean hechas publicas. Un trabajo original de arte no se “enriquece” cuando se cambia, sino que se transforma en otra obra. Aun cuando la nueva obra sea hecha publica, esta no enriquece la obra del autor original (aunque si crea una mayor variedad para el publico).
3. El software libre garantiza que el codigo fuente (algo que normalmente es mantenido en secreto), sea hecho publico con permiso del autor para modificarlo. Con una obra de arte no hay tales secretos. Cualquiera con un buen oido musical puede repetir la melodia original. Si tu escuchas la letra de una cancion, la puedes repetir de memoria al cabo de un rato.
4. Creo que los artistas, al igual que los programadores de software libre tienen derecho a recibir una remuneracion apropiada por enriquecer a la sociedad como un todo. El problema para los artistas esta en la mafia que en este momento tiene el monopolio de la distribucion, no en las libertades que se otorgan al oyente. En el caso del software el problema de la libertad esta en las restriciones antisociales de las licencias comerciales que tratan de restringir el impulso natural del ser humano de compartir y mejorar. Con la musica, los artistan podrian recibir sus ingresos por presentaciones en vivo, publicidad, videos, donaciones, etc. La musica en si misma deja de ser el producto y pasa a ser un medio de promocion del artista (el verdadero “producto”). Igual que en la industria informatica, el software deja de ser el producto, y este lugar lo toma el soporte, entrenamiento, servicios en general.
5. Yo definiria musica libre como musica que el oyente puede modificar en cualquier forma que quiera para uso personal. Puedes cambiar la letra, reproducir la melodia con guitarra o flauta, cantarla en una fiesta con tu amigos, etc. En que momento tu libertad perjudica al artista original? Cuando tu cambias los terminos de distribucion que el artista desea para su obra. Generalmente un artista no desea que su obra sea presentada por otro artista. Para muchos artistas, sus obras son como sus propios hijos… las quieren que se mantengan tal y como fueron concebidas. Yo seria un padre orgulloso si todo el mundo conociera a mis hijos y los admiraran, pero no me alegraria mucho si alguien mas le tinturara el cabello y los presentara como suyos (aun cuando, dijera al comienzo… el padre de estos muchachos es fulano de tal, pero yo los transforme en la maravilla que uds. ven aqui). Yo diria, mejor ve y haz tus propios hijos.
6. Una obra de arte genial talvez inspire una generacion de artistas, pero incontables modificaciones de una obra de arte genial, en mi opinion limitaria la creacion mas que promocionarla. Un ritmo musical se puede enriquecer de otros y crear algo admirable. Esas restricciones para inspirar a otros no existen actualmente, aunque el abominable fantasma de las patentes se asoma por todas partes como una nube negra que nos amenaza a todos. Se imaginan una patente en, no se… el flamenco?
7. En resumen, yo creo que la idea de Creative Commons esta bien pensada para trabajos creativos. Basicamente facilitan la difusion en medios digitales, sin tener que pedir permiso explicito al autor (por ejemplo para usar la musica o fotografia en un blog), pero permiten al autor mantener el control de lo que es importante para ellos (para algunos es el derecho exclusivo de obtener un beneficio economico, para otros el derecho a mantener la obra original sin cambios).
Yo no creo que haya que luchar contra el copyright en si mismo, sino contra los excesos que las legislaciones en años recientes. En el caso del software, el copyright es un aliado, porque permite al autor tener control de su obra, y gracias a ese mismo control puede preservar libertades para otros. Sin el copyright, grandes empresas de software se podrian robar el trabajo de esos autores de software. El GPL es el trabajo de un genio porque utiliza una definicion legal que ha sido ratificada en todo el mundo. En una sociedad utopica, donde la propiedad privada no existiera y cada miembro aportara lo mejor de si para el bien comun, no habria necesidad de ningun copyright, pero mientras tanto tenemos que vivir en esta realidad.
A proposito, lo que el copyright necesita para hacerlo mas justo es disminuir el tiempo en vez de aumentarlo y crear mas excepciones para casos en donde prime el bien comun. Ah, y no deberia permitirse la compra y venta copyrights. Y las patentes deberian abolirse como las aberraciones que son.
Que opinas? Te parece una postura razonable?
Eme Navarro said,
Diciembre 5, 2005 at 12:37
Perdona el retraso pero estoy en el limbo: si en la respuesta a mi post hablas de “querer” y “poder” porque, de momento aún pertenezco a SGAE, todas las obras nuevas las licencio con CC a nombre de mi mujer, problema resuelto.
Respecto al caso de los Zambuidos, con CC tienen que usar el tema “en las mismas condiciones que el autor lo licenció”, si permite uso comercial pues estamos ante lo que todos deseamos, que sea el público quien decida, pero al menos que den la oportunidad a ambos de dar a conocer su obra.
David_Gil said,
Diciembre 5, 2005 at 16:06
Hola Eme:
Buff… en el limbo estoy yo… sin Internet en casa ni nada. Pero bueno, haré lo que pueda.
Me parece perfecto tu estrategia para evitar a la SGAE. Sólo deseo que en algún momento puedas volver a decir que tus obras son tuyas :-).
Lo que dices de los Zambuidos no lo acabo de entender, lo siento. ¿A quién te refieres con “ambos”?
Para mí, además de permitir el uso comercial debería permitir modificaciones para ser libre.
Pedro:
Te contesto en un par de días.
¡Un saludo!
Eme Navarro said,
Diciembre 5, 2005 at 18:57
Lo de ambos es por el ejemplo que han puesto una canción de La Mundial.net y que la que vende es la de Los Zambuidos.
A loprimero en ello estamos. Todo a su debido tiempo;-)
David_Gil said,
Diciembre 7, 2005 at 13:12
Vale, ahora lo entiendo. Sí, tienes razón. Si la canción es buena (si no lo es hace falta mucha promoción, dinero y ganas para sacarla adelante) los dos saldrán beneficiados, cada uno dándole un estilo propio, lo que hará que guste a un grupo determinado de gente en cada caso. No me creo que uno “se forre” y el otro no (lo de forrarse también es muy relativo con una sola canción, ¿me equivoco?).
No creo tampoco que un grupo se limite a versionar todas las canciones de otro grupo. Sería síntoma de una falta de personalidad impresionante.
Un saludo
Eme Navarro said,
Diciembre 7, 2005 at 18:40
“Sólo deseo que en algún momento puedas volver a decir que tus obras son tuyas”
Je,je : yo se que son mías y eso basta, si es que una obra cuando se hace pública sigue siendo de alguien. A riesgo de parecer cursi: ¿cuantas parejas, después de un tiempo oyen una canción y se dicen: mira nuestra canción, y a lo mejor era Let It Be”.(y a nos ser que esa pareja fuesen Pual y Linda (qepd)……..
Respecto a lo otro, bueno si una licencia libre da facilidades para que alguien versionee una canción tuya, como bien dices eso sería también bueno para el grupo autor original (o autor fuente usando un símil científico)
Un saludo
David_Gil said,
Diciembre 9, 2005 at 12:27
Estimado Pedro:
Creo que tu opinión (que no creo que se tenga que valorar de más o menos razonable, sino de más o menos diferente a la mía) y tus dudas dan de sí lo suficiente como para escribir un artículo entero, de hecho este comentario es enorme, pero de momento prefiero contestarlas brevemente y más adelante las desarrollaré en profundidad.
Mi posición, en resumen, es que tanto los programas de ordenador como las obras de arte son conocimiento y el conocimiento debe ser libre. El software se compone de algoritmos matemáticos que unidos de manera apropiada nos ofrecen una utilidad. Las obras de arte se componen de sonidos, palabras y colores que también unidos convenientemente nos enriquecen y desarrollan nuestra manera de ser y nuestra cultura.
Seguidamente voy a contestar tus argumentos utilizando los mismos números que tú.
1. Esa canción que ha compuesto el cantautor individualmente seguro que se basa en otras canciones de la cultura en la que está. Muy poca gente crea obras realmente originales, la inmensa mayoría se construyen a partir del bagaje cultural del artista. Por tanto, ¿realmente la ha compuesto individualmente? Lo más probable es que se haya inspirado en muchos otros artistas. Por otro lado, mientras en el caso del software está más que demostrado que los programas libres llegan a alcanzar utilidades sorprendentes, gracias a la posibilidad de combinar las posibilidades de programas individuales, se tiene el concepto de que una obra acabada por un artista se congela ahí y no puede mejorarse o desarrollarse más allá de lo que esa sola persona es capaz de imaginar.
En cambio, si a más artistas se les permite desarrollar, cambiar o corregir una obra libre, se les está permitiendo aprovechar todo el potencial de esa obra. Ésta crece, se diversifica, llega a límites que seguramente poca gente concebía.
Lo que depende del autor original es adoptar esos cambios o no.
2. Por ejemplo, si el artista ve que alguien le ha corregido faltas de gramática, de ortografía o de coherencia (igual que un programador corrige errores informáticos) el resultado le puede interesar mucho y puede adoptar los cambios. Pero entonces la obra dejará de ser “suya” totalmente (si es que alguna vez lo fue) y pasará a tener que citar que esa persona ha colaborado con esas aportaciones.
Además, si piensas en los centenares de versiones (teatro, juegos, series de televisión, novelas, pinturas, películas, parodias, trabajos) que se han hecho de El Quijote (obra libre por estar en el dominio público), te darás cuenta de que, aunque sean obras diferentes, se enriquecen unas a otras porque cada una proporciona una visión distinta de ese mundo imaginado por Cervantes. Naturalmente la original es la más valorada por ser la obra que es, pero esas versiones no le perjudican.
3. Sí, las obras libres son mucho más transparentes, lo que hace aún más absurdo que la creatividad humana se vea impedida no por la imposibilidad técnica, sino por restricciones artificiales en forma de leyes que perjudican a una mayoría.
4. Soy el primero que piensa que un artista tiene que cobrar por su trabajo. Todo el mundo necesita dinero para sobrevivir y además yo también me considero autor y en algún momento quiero que mis obras libres me den algún dinero. La cuestión es de qué forma se puede cobrar con obras que cualquiera puede modificar, leer, escuchar, distribuir y vender. En dos palabras: valor añadido. Como tú muy bien dices, el negocio se desplaza de la especulación con productos físicos al negocio de los servicios y de las obras de alquiler como conciertos, publicidad, clases, conferencias, etc. En eso estamos de acuerdo.
5. En cambio, en este punto tenemos posturas muy diferentes. Según tú, los principios que deben regir una obra libre son los siguientes:
-Poder utilizar la obra para cualquier propósito siempre que se limite al ámbito privado (personal)
-Poder transformar la obra siempre que su difusión no se extienda más allá del uso privado
No sé de dónde eres, pero en el estado español tenemos el derecho a la copia privada. Podemos utilizar cualquier obra, aunque tenga el copyright más restrictivo siempre que sea para uso personal (limitado a familiares y amigos) y sin ánimo de lucro. Por lo tanto tus principios se ajustan a cualquier obra con copyright y según ellos todas las obras del estado español serían libres, lo cual no es cierto.
A lo sumo, las obras semipropietarias CC-by-nc-sa y CC-by-nc-nd son “de libre distribución”, pero en ningún caso libres hasta que alguien me convenza de que hay otros principios más adecuados para las obras artísticas.
Estamos de acuerdo en que en la legislación actual de expolio intelectual los autores pueden poner las restricciones que crean oportunas a sus obras. Yo no puedo coger la obra con copyright del autor X y publicarla con licencia CC-by-sa sin su permiso. Eso es punible, pero también gracias a ello todo el mundo tiene que cumplir con las condiciones de mis obras con licencia copyleft.
A mí, no me molestaría que otro grupo cantase una hipotética canción mía. Lo que me molestaría sería que la cantase atribuyéndose la autoría o mintiendo sobre su verdadera aportación a la obra.
Además, ¿cuántas versiones se han hecho de canciones en la historia, dejando de lado que todas las obras tienen una influencia mutua? Miles. Muchas se han conseguido hacer a base de dinero, pero ya sabemos que los dólares son un lubricante muy potente… No podemos considerar ese dinero como una indemnización por los daños causados a la obra original, sino como un impuesto de explotación a causa del monopolio otorgado por el estado a los artistas y, en mayor medida, a las editoriales. Podemos concluir, por tanto, que a los artistas no les importa tanto que se hagan versiones de sus obras como que no cobren por ellas.
En relación con los hijos, me hace gracia que caigas en una trampa del lenguaje que muy pronto explicará Jorge Cortell en su próximo libro. Aunque parezca extraño, tus hijos no son tuyos, son suyos. Tienen entidad propia, lo cual impide hacer lo que se quiera con ellos, incluso tú con los tuyos. No puedes ni trocearlos ni dejarlos morir de hambre ni tirarlos por la ventana. Así se explica básicamente el concepto de “suidad”, o “selfness” en inglés del filósofo Zuriaga. Como Jorge argumenta en sus conferencias (disponibles en p2p y en algunos servidores por ftp), el concepto de “propiedad intelectual” es una falacia. Eso tiene como consecuencia que lo que tú creas no es tuyo ni de nadie, sino que es “suyo”; la obra pertenece a sí misma. Es un concepto que va más allá del dominio público pero que es muy interesante para conocer la verdadera naturaleza de las obras artísticas.
6. No entiendo que “incontables modificaciones de una obra de arte genial” limiten la creación más que promocionarla. ¿De qué manera limitan la creación? ¿Por qué no la promocionan? Te agradecería que me lo explicases, pero recuerda que hay obras clásicas que se han versionado unas a otras y eso ha tenido como consecuencia no una limitación de la creación sino una explosión de ella. Y ni que decir tiene que continuamente se demuestra que las versiones de una obra la promocionan en tanta o mayor medida que la muerte del autor. Un ejemplo bien claro es el caso de “El Señor de los Anillos”, de Tolkien.
7. Yo, en cambio, creo que la idea de Creative Commons es lo peor que le podría haber pasado a la cultura libre por las razones que he explicado en el artículo y en los comentarios anteriores. No es un alternativa al copyright, sino su justificación de permanencia eterna. No traza una línea clara de lo que es libre y lo que no lo es y conduce a hacer pensar a personas como tú que la posibilidad de libre distribución o de transformación y reproducción en el ámbito privado ya son requisitos suficientes para considerar que una obra es libre. Tampoco destruye la falacia de la propiedad intelectual, sino que la refuerza mucho más para que prosiga el expolio intelectual.
Tienes razón en afirmar que el copyright, como la mayoría de cosas de la vida, tiene algo de bueno o, más bien, uno puede darle una utilidad diferente dándole la vuelta, como es el caso de las licencias libres, más en concreto las del tipo copyleft. Pero más allá de esta excepción, el copyright ha hecho que durante siglos la humanidad no se desarrolle artísticamente como lo podría haber hecho. Un futuro libre pasa por convencer que la alternativa libre es mejor y más provechosa que la propietaria, como en el caso del software libre. La pena es que la cantidad de obras libres es muy reducida aún.
Totalmente de acuerdo en que 70 años de copyright a partir de la muerte del autor es una salvajada, así como la herencia de derechos de explotación y las patentes.
Ya te he explicado mis argumentos y mis puntos de vista. Te invito a continuar el debate. Con mucho gusto responderé a tus dudas y a tus discrepancias.
Un cordial saludo y perdona por el retraso en la contestación
la tercera ola » El Foro de la Devolución said,
Diciembre 14, 2005 at 20:03
[…] Siguiendo las recomendaciones e ideas de David Gil en su super-post sobre la Devolución, hemos creado un Foro de trabajo para ir avanzando en el proyecto del Movimiento por la Devolución. La idea es abrir un espacio de debate para impulsar este movimiento y alcanzar sus objetivos a corto y largo plazo. […]
dr. Boiffard said,
Diciembre 15, 2005 at 0:46
Yo creo que estoy mas o menos con Pedro en algunas cosas. No me parece que el software y el arte se puedan equiparar.
La inspiración o la base cultural del artista que realiza una obra de arte no demuestran su no originalidad. Los argumentos que pones es directamente susituir “software” por “obra” :
“En cambio, si a más artistas se les permite desarrollar, cambiar o corregir una obra libre, se les está permitiendo aprovechar todo el potencial de esa obra. Ésta crece, se diversifica, llega a límites que seguramente poca gente concebía.”
Yo parto de la base de que una obra de arte es una expresión del artista, es su idea plasmada en lienzo, en letra o en partitura. El arte es un medio de comunicación, como el lenguaje escrito, y cambiar una obra puede cambiar su sentido. Independientemente de que la idea se pueda exprimirla más, de que tenga más potencial. Una obra es como una opinión, es personal e intrasferible. No quiero decir que no se deba no tocar, sino que si se toca, es otra obra distinta, no la misma.
La cuestión es que ese “potencial”, esa “exprimición” no es definible como en el software, dado que un programa puede tener más prestaciones o ser menos costoso computacionalmente que otro; pero una obra decir que una obra de arte es “mejor” que otra es una opinión, supongo que de esto no hay duda.
Corregir una obra no es lo mismo que corregir o optimizar un programa informático. Corregir una obra puede suponer darle otro sentido distinto al que quería el autor, con lo cual ya no es la misma obra. Corregir o mejorar un programa sin embargo no lo transforma en otro programa distinto.
A lo mejor es que confundo “obra derivada” con “obra basada en otra” cuando son lo mismo, pero me parece que en el ejemplo del Quijote, considero que una obra basada en el libro de cervantes no es una modificación de esta. Como bien ha dicho Pedro:
” Un trabajo original de arte no se “enriquece” cuando se cambia, sino que se transforma en otra obra”
Esto es así. Que no me parece mal que se hagan obras derivadas, todo lo contrario, la cuestión es que no es la misma obra modificada sino que es otra obra. El cuadro de Andy Warhol de la sopa cambell es una obra distinta que el diseño de la lata de campbell, El Quijote de avellaneda es otra cosa distinta al de Cervantes, etc.
Creo que lo mismo en el fondo estamos de acuerdo, es el lenguaje el que falla. Cuando dices que una obra es “suya” y no “propiedad” del autor, y que el concepto de “propiedad intelectual” es una falacia, estoy de acuerdo. La cuestión es (ya me repito) que si esa obra se toca, se altera un mínimo, pasa a ser otra obra distinta.
Pedro said,
Diciembre 20, 2005 at 16:15
Hoy tuve la fortuna de leer un articulo del profesor Holandés Joost Smiers, autor de “Las artes bajo presión” y “Promoción de la diversidad cultural en la era de la Globalización”. La traducción de los titulos es mia, pues el articulo original esta en inglés en:
http://www.culturelink.org/news/members/2005/members2005-011.html
El articulo se titula “Abandoning Copyright: A Blessing for Artists, Art, and Society”. Abandonar el Copyright: una bendición para los Artistas, las Artes y la Sociedad”. El profesor hace nos comentarios muy buenos que dan justo en el blanco con el tema de este foro.
Creo que puedo resumir la impresion que el articulo me dejo:
1. El Copyright para las artes es perjudicial en general, aunque marginalmente bueno en terminos economicos para una minoria de artistas (10%).
2. El monopolio que se otroga a las multinacionales del entretenimiento a traves del Copyright es un arma muy poderosa que esta siendo usada para favorecer la difusion de ciertas obras en detrimento de la diversidad cultural.
3. La extension arbitraria que se le ha dado en el siglo XX al termino “propiedad” es injusto, perjudicial para la mayoria y contrario al progreso intelectual.
Creo que la mayoria de personas en este foro estaran de acuerdo con los tres puntos anteriores, o al menos con los dos primeros.
Para mi la pregunta de fondo es entonces: que vamos a hacer al respecto? cómo vamos a corregir esta situación? Y aqui es donde veo dos alternativas:
1. Revolución: es decir, buscar un cambio radical, como seria la abolición inmediata del copyright. Creo que este es el camino preferido por Devolucion.info
2. Evolución: abogar por una cambio moderado, como por ejemplo promover la distribucion de obras “protegidas” por copyright bajo unos terminos menos restrictivos, aunque no totalmente libres. Creo que este es el camino escogido por Creative Commons.
Creo que ambas alternativas tienden al mismo fin, aunque con enfoques practicos diferentes. Yo creo que (1) Revolución combinada con alguna forma de subsidio que promueva la diversidad cultural seria la mejor opción, y por ello necesitamos personas con nobles ideales como los organizadores de este foro. Sin embargo, si me visto con el sombrero pragmatico en vez del idealista, creo que (2) Evolución es una opción válida para difundir el mensaje de que “compartir es bueno y nos beneficia a todos”.
Cuando exista una masa crítica de obras de arte distribuidas bajo licencias C.C., el valor de esas obras seguramente se habrá incrementado a un nvel que les permita competir en popularidad con las grandes empresas de entretenimiento (gracias a la reducción o eliminación del costo de distribución). En ese momento, competir con obras C.C. mediante obras realmente “libres” posiblemente sea una opción apropiada para artistas menos conocidos. Quiza para ese entonces ya hayamos aprendido la lección de que compartir es bueno y las peleas legales sean cosas del pasado.
—————
La respuesta que David hace de mi comentario de hace una par de semanas es muy buena, y me ha puesto a pensar. En algo si no estoy de acuerdo definitivamente, y es que el arte sea conocimiento. Yo no soy un artista, pero tengo la impresión que el vínculo que se establece entre un artista y su obra es mucho más íntimo y personal que el que establece un cientifico con su investigación on un programador con una pieza de software.
Estas posturas se derivan de la idea de como surgen el arte y el conocimento. Mi “sospecha” es que el arte nace de la sensibilidad del artista (posiblemente alimentado con raices del pasado), mientras que el conocimiento se descubre, igualmente basado en descubrimientos pasados. El mundo físico es como un gigantesco rompecabezas que poco a poco vamos imaginando, descubriendo, modelando, etc. Pero al fin de cuentas ningun científico crea las leyes de la naturaleza, (talvez esa leyes fueron creadas por el gran artista que creo todo lo que existe, pero esa es otra historia).
Ahora, la respuesta a la pregunta “qué es realmente el arte?” no cambia el hecho de que el copyright sea una carga para la sociedad.
Tengo curiosidad por saber si en este foro escriben personas que viven del arte. Seguramente ellos tendran cosas muy interesantes que decir al respecto.
David_Gil said,
Diciembre 28, 2005 at 12:23
Hola dr. Boiffard:
En realidad creo que estamos de acuerdo en casi todo. Las discusiones que estamos manteniendo son más teorico-filosóficas que otra cosa, ya que en la base coincidimos. De todas maneras, querría comentar algunas cosas que has dicho:
“No me parece que el software y el arte se puedan equiparar.”
El arte y el software tienen funciones y componentes diferentes y su desarrollo difiere también mucho. Pero los dos se construyen a partir de conocimiento y el conocimiento, según mi punto de vista, debe ser libre porque libre es su naturaleza.
En cualquier caso, ¿cuáles son las consecuencias de que no se puedan equiparar según tu punto de vista?
“No quiero decir que no se deba (…) tocar, sino que si se toca, es otra obra distinta, no la misma.”
Coincidimos en que se debe poder tocar una obra, pero no en que siempre una variación de una obra sea una obra distinta. Incluso hay distintos grados según el caso.
Veamos, si escuchas alguna vez “Clásicos Populares”, habrás oído una sección en la que los presentadores ponen varias versiones de una misma obra. Cada interpretación de esa obra es diferente en el tempo, en las armonías de la voz, en el sentimiento, etc. pero es la misma obra escrita por el mismo compositor en un momento determinado. No podemos hablar de obras diferentes, sino de interpretaciones diferentes.
Ahora pensemos en una obra que en un primer momento fue pensada para que se tocase con unos instrumentos y después alguien la interpreta con otros, como es el caso de “Nothing else matters”, de Metallica. Lucie Silvas la toca con el piano y la canta con su maravillosa voz. ¿Es una obra diferente? Le han hecho unos arreglos, pero sólo diríamos que es una versión de una misma obra.
¿Cuándo deja una canción de ser ella misma y pasa a ser otra canción? Es difícil decirlo porque es muy subjetivo y muy posiblemente nos traiciona el lenguaje, como tú dices, pero probablemente se puede decir que es otra cuando se la despedaza o se la fusiona con otras, como hacen los DJ. En realidad es un buen tema de debate para entender lo que estamos discutiendo.
¿Pasa lo mismo con el arte relacionado con las imágenes? Si alguien crea una obra en forma de imagen, como por ejemplo una fotografía, muy poca gente querrá hacer exactamente la misma fotografía, pero muchos querrán tomar esa fotografía y transformarla para hacer un collage, cambiarle los colores, tomar trozos que le parezcan interesantes, ampliarla, etc. En todos los casos serían obras “basadas en” la obra original. Seguramente eso sí que las convierte en obras diferentes que encuentran su origen en la misma. Que eso enriquezca o no la obra original es una cuestión muy poco importante al lado de la riqueza que adquiere nuestra cultura. Eso es, indiscutiblemente, bueno para todos. ¿Cuántas variaciones de “Las Meninas” existen? ¿Enriquecen a la obra original? No lo sé, es posible. ¿Enriquecen nuestra cultura? Sin lugar a dudas.
Veamos por último las obras compuestas de texto. Pongamos que un escritor ha publicado una novela en Internet con una licencia libre. Es bueno pero su ortografía falla a veces. Alguien descubre esa obra y decide corregir esas faltas y algunas incoherencias y repeticiones léxicas que ha encontrado. Le lleva tiempo, pero se alegra de mejorar una obra libre. El escritor, por supuesto, se lo agradece y aprende de sus fallos para la próxima novela. Revisa cada modificación y la aprueba o la cambia por una tercera posibilidad según su criterio. Todo esto está pasando ahora mismo con el libro de Jorge Cortell. Se revisa, se comenta, se traduce y se critica. Jorge cambia la obra según le parece más conveniente sin impedir a nadie publicar sus cambios.
Siguiendo con el ejemplo anterior, más tarde, como la obra ha tenido tanto éxito, se entera de que hay personas que la están traduciendo a otros idiomas y que además la están grabando en audio para que la puedan escuchar. ¿En todos estos casos podemos hablar de obras diferentes? No lo creo.
Imaginemos que a alguien no le gusta el final y se lo cambia. ¿Podemos hablar de que es una obra diferente si en lo único que cambia es en el final? Es discutible. Imaginemos que alguien hace una película o una obra de teatro de esa novela. Seguramente en todos estos casos diríamos que son obras basadas en la obra original, algunas más diferentes de ésta que otras.
Como ves, el tema es complejo y sujeto a múltiples análisis porque cada caso es distinto. No podemos decir siempre que “Un trabajo original de arte no se ‘enriquece’ cuando se cambia, sino que se transforma en otra obra” del mismo modo que no siempre podemos decir lo contrario.
Mi conclusión es la siguiente, ¿es tan importante? Si estamos de acuerdo en que el concepto “propiedad intelectual” es un disfraz del expolio intelectual, ¿qué importancia tiene que una obra esté basada, inspirada o sea una interpretación de otra obra? Lo fundamental radica en la existencia o no de la libertad para llevar a cabo esas variaciones, de la misma manera que lo importante no es que nos leamos o no el código de los programas libres que utilizamos para asegurarnos de que son realmente seguros, sino que tenemos la posibilidad de hacerlo.
Un cordial saludo y muchas gracias por tu contestación, me ha aclarado muchas cosas y me ha hecho reflexionar.
David_Gil said,
Diciembre 28, 2005 at 12:25
Hola Pedro:
Si te has pasado por el foro de Devolución (http://www.ciberpunk.com/foros) habrás visto que se seguirán los dos caminos que indicas. Opino que es algo difícil de conjugar, pero seguramente puede llegar a dar sus frutos.
“En ese momento, competir con obras CC mediante obras realmente ‘libres’ posiblemente sea una opción apropiada para artistas menos conocidos. Quizá para ese entonces ya hayamos aprendido la lección de que compartir es bueno y las peleas legales sean cosas del pasado”
El problema de referirse a “obras CC” es que uno se refiere a un conjunto de obras con muy pocas cosas en común. Desde las más libres a las más restrictivas. En este caso creo que sería mejor referirse a obras propietarias y semipropietarias frente a obras libres. Por otro lado, demostrar que la libertad de las obras favorece a los autores y perjudica a los negocios pre-Internet es tarea nuestra, sin lugar a dudas.
Respecto a las peleas legales, creo que la guerra acaba de comenzar.
Me alegro de que mi comentario te hiciera pensar y reflexionar sobre el tema desde otro punto de vista.
“En algo sí no estoy de acuerdo definitivamente, y es que el arte sea conocimiento.”
Me gustaría saber qué es entonces. Encuentro este debate cada vez más interesante, pero como he dicho antes, el tema es muy subjetivo y no tenemos por qué estar de acuerdo mientras coincidamos en las bases de este movimiento.
dr Boiffard said,
Enero 13, 2006 at 0:09
Bueno, siento tardar en contestar, vi el mail pero no me he puesto a ello hasta ahora.
Creo que, al final, sí, estamos, de acuerdo, os pongo un banner. Mi CC ha sido cambiada a “sa” para ser auténtico “Copyleft.”
RitaB said,
Enero 13, 2006 at 22:37
Estoy asombrada y algo cohibida. Voy a intentar contaros mi experiencia aunque desentonaré seguro en este debate en las alturas… Mis saludos a todos sus componentes, es una delicia. David Gil, quiero que seas profesor, explicas de maravilla.
Nací con un deseo irrefrenable de escribir y contar lo que sentía o se pasaba por mi cabeza y más de treinta años después, sigo empeñada en ello sin considerarme por eso “escritora”. Es una relación muy íntima, tanto como pensamiento y su acción consecuente… escritura o transformación en palabra escrita de tales pensamientos, emociones. Intento pensar qué sucederá cuando un científico descubra la vacuna contra el sida o la gripe aviar y me parece que sus sensaciones serán tan íntimas y “viscerales” como las mías cuando termine de una vez “la historia interminable” en la que estoy ahora inmersa.
supongo que cuando Linux desbanque de una “bendita” vez por todas al monopolio micro(soft)biano, los programadores y voluntarios que han aportado su saber sentirán una satisfacción tan intensa como las que imagino en los científicos y en mí.
Los procesos por los que nuestro cerebro discurre hasta “dar a luz” su creación deben ser sino idénticos, sí similares, tanto en ciencia, técnica como en arte. Creo que todos hablamos de conocimientos, de desarrollos intelectuales, que se mezclan y baten con experiencias, recuerdos, análisis pasados e hipótesis futuras.
Estos conocimientos una vez brotan a la superficie, son libres, no tienen poseedor, por más orgulloso que uno se sienta de ellos, de haberlos pensado “primero”. Esto es una trampa que todo creador debe deshechar. Humildemente hablo desde mi perspectiva, claro. Mi maravillosa primera novela, mi entusiasta primer poema, no son sólo míos, ahí estuvieron los cánticos de mi madre, los cuentos nocturnos de mi padre, los balbuceos compartidos con mis hermanos, los sonidos del viento y la risa de los duendes de los cuentos que mis profesores me hicieron leer… así hasta embalsar el caudal de conocimientos y experiencias compartidos y aprehendidos por mí. Hay tantos autores dentro de mí, que no soy sólo yo, sino TODO MI YO diverso el que crea para mí, para todos los demás.
Cuando mi mente crea ese cuento y lo saca del limbo de los cuentos, ya no es él, sino ese cuento ya vestido con palabras que tal vez no fueron exactamente las que había pensado pero que en aquel preciso instante sí fueron las únicas que quisieron venir a mi pluma para definirse.
Por más que me duela, mi hijo no es mío, y mi cuento se ha librado de mí al contarlo yo. Y si alguien lo cuenta mejor, me hará llorar de alegría y lo versione o se base en él o lo critique y pisotee, dará igual porque ya es independiente de mí y el pago que me otorgó fue la inmensa satisfacción de crearlo, de darle vida y de verlo volar…
Besos a todos y a todas.
Sofia
RitaB said,
Enero 13, 2006 at 22:40
MIL PERDONES POR ESE “DES H ECHAR”… uf :O
caiser said,
Febrero 12, 2006 at 2:15
Veo un problema a la libertad absoluta. Hay proyectos muy grandes: Wikipedia, Linux que se lo pueden permitir pero algunos muy pequeños se toparan con un gran problema, en el caso de la música, las discográficas.
En el caso de la Wikipedia al ser un proyecto tan grande si alguien intenta sacar beneficio económico de ella, vendiéndola en cd o DVD, por ejemplo, puede hacerlo, no está obligado a dar parte de esos beneficios a la fundación Wikimedia, pero seguramente recibiría tal aluvión de críticas si no lo hiciese que terminaría haciéndolo.
En el caso de la música nos encontraríamos con multitud de canciones que serían caramelitos en dulce para las discográficas: Se acabó el pagar derechos de autor, ni siquera el “sueldo” del músico. Rebuscas entre toda esas caciones, buscas las que más te gusten, las modificas (incluso ni eso) y buscas la personas o personas con cara bonita para formar un grupo (con un contrato aún más leonino que los actuales, al fin y al cabo si no aceptan cogen al siguiente de la lista), una operación de marketing y ya tienes a un grupo cantando las canciones de otros (que aparececrán en letra pequeña en la trasera del CD) que nunca serán conocidos, al igual que no lo son la mayoría de los que componen para los demás y que encima no verán un misero duro por su trabajo.
deborah said,
Febrero 15, 2006 at 10:36
Exprimiendo mi cabeza e intentando decodificar un patrón aplicable a toda la información que podemos levantar de internet se me ocurrieron ciertas ideas que quisera compartir:
he leido últimamente muchos artículos, estudios, teorías, manifiestos, etc. de cosas que deberian respetarse por tener derechos de autor…cómo debería distribuirse o dosificarse cierta informacion a la que accedemos…de quién es cada cosa o cuanto se llega a pagar por un espacio virtual como si se tratara de un auto o una propiedad privada… creo sinceramente que hay un interés excesivo en organizar y gobernar el espacio vitual como si se tratara de espacio físico…quieren ponerle fronteras, dueños, gobiernos, tiempos, inquilinos; digamos intentan trasladar al espacio virtual los valores de la realidad a lo cual considero deberiamos negarnos definitivamente. La música, la literatura, las imágenes, el arte, son territorios que pertenecen al campo de la subjetividad, mas alla de quién fue el receptor de cada idea… cosa que los artistas o los aspirantes deberían comprender.
Cuando una idea llega a la instancia de ser comunicada es porque necesita ser transmitida y a eso no debería ponersele precio…ya que su escencia radica en el intercambio y la recepsión del otro…entonces…un hit musical no lo sería sin una masa que lo aprecie, ni un best seller sería posible sin un público que lo disfrute, ni una obra tendría caracter de tal sin un espectador que la observe…por consiguiente cualquier información que se canalice de manera creativa, artistica y subjetiva no debería tener un dueño que se precie de tal ya que al transformarse en realidad necesita vitalmente del otro para ser apreciada y si no, no existiría. Es por esta reflexión que considero que cualquier información que sea posible subir a la web debería ser gratutia ya que proviene del campo subjetivo que es la imaginación y ese hecho a mi entender la transformaría en libre. O sea de libre acceso a quien la quiera transformar en realidad. Por esto considero que internet, la web, no debería tener límites, ni fronteras, ni dueños, ni inquilinos ya que no pertenece al ambito de las posesiones materiales como la quieren transformar los que ya transformaron nuestra realidad. Luchemos por el derecho a la libre circulacion de ideas e informacion en la web ya que en la realidad es mucho mas dificil. Una propiedad o un auto no pueden subirse a la red a no ser de que quieran ser negociados…pero la musica, los textos, las imagenes, porqué deberían tratarse con los mismos parámetros si pertenecen al campo de la subjetividad y de las ideas?
Si no, que los cantantes se queden en la intimidad de sus hogares con sus hits, los escritores lo mismo, lo mismo fotografos también, etc, etc etc. Admitan que sin la observación del otro no tendrian sentido sus obras y empecemos a llamar las cosas por su nombre. Internet me parece un filtro ideal para determinar que es negociable y que no y tal vez en esa instancia descubramos que el campo de la subjetividad, el arte y las ideas es libre por una cuestion vital ya que sin dialogo no existirían. Asi que el quiera hacer un negocio que se ponga una panaderia, un laverap, un videoclub pero no se dediquen al arte que en ninguna instancia es negociable. mi conclusion sería: si se puede subir a la red, es gratis. Le guste a quien le guste y si no dediquense a otra cosa.
Igualmente creo en la propiedad de la fuente de quien recepta una idea por lo que si considero que la fuente es el único derecho del que el autor puede jactarse. Por el simple hecho de que esa información le proporciona la herramienta para seguir creando.
Es mi humilde opinión, slds, deborah.
David_Gil said,
Febrero 16, 2006 at 20:46
“Veo un problema a la libertad absoluta. Hay proyectos muy grandes: Wikipedia, Linux que se lo pueden permitir pero algunos muy pequeños se toparan con un gran problema, en el caso de la música, las discográficas.”
Las discográficas como las entendemos hoy en día no tienen cabida en un mundo de cultura libre, lo que no quiere decir que no se pueda ganar dinero con ello. ¿Modelos de negocio? Muchísimos más de los que podemos imaginar. Estamos tan limitados por la visión de túnel que nos imponen que pensamos que la única manera de ganar dinero es mediante el monopolio, no mediante el valor añadido, que es la palabra clave en todo esto.
Me hace gracia que la gente esté tan concienciada con la pérdida de puestos de trabajo en la industria discográfica y tan poco en otros sectores. La clave está en “renovarse o morir”, como ha pasado con centenares de negocios a lo largo de la historia de la humanidad.
“En el caso de la Wikipedia al ser un proyecto tan grande si alguien intenta sacar beneficio económico de ella, vendiéndola en cd o DVD, por ejemplo, puede hacerlo, no está obligado a dar parte de esos beneficios a la fundación Wikimedia, pero seguramente recibiría tal aluvión de críticas si no lo hiciese que terminaría haciéndolo.”
No siempre el dinero directo, en metálico, contante y sonante, es lo que verdaderamente importa en un negocio. Si un grupo es bueno y una discográfica consigue hacer un CD o DVD de calidad (con un valor añadido aceptable para el precio que tenga) y lo vende a mansalva, el grupo no recibirá dinero a cambio, sino promoción, que en definitiva es para lo que sirven los discos. Le pedirán más conciertos y podrá vivir de su música.
Querer cobrar por todo lo que se mueve puede no ser buena idea.
“En el caso de la música nos encontraríamos con multitud de canciones que serían caramelitos en dulce para las discográficas: Se acabó el pagar derechos de autor, ni siquera el “sueldo” del músico.”
¿Acaso los músicos que no forman parte del grupo pero tocan en los conciertos o en las grabaciones no cobran? Estamos demasiado acostumbrados al concepto “derechos de autor”, o mejor dicho “derechos de explotación” (que son muy pequeños) y vemos muy poco la forma de cobrar de la mayoría de humanos, por las horas que trabajamos o el trabajo que hacemos, llamado “trabajo de alquiler”. ¿Acaso el cámara de una película no cobra? Abramos nuestras mentes y veamos más allá de lo que nos enseñan.
“Rebuscas entre toda esas caciones, buscas las que más te gusten, las modificas (incluso ni eso) y buscas la personas o personas con cara bonita para formar un grupo (con un contrato aún más leonino que los actuales, al fin y al cabo si no aceptan cogen al siguiente de la lista), una operación de marketing y ya tienes a un grupo cantando las canciones de otros (que aparececrán en letra pequeña en la trasera del CD) que nunca serán conocidos, al igual que no lo son la mayoría de los que componen para los demás y que encima no verán un misero duro por su trabajo.”
A eso se le llama plagio y es reprobable en cualquier situación. La libertad de una obra no quita que se reconozca como es debido al autor y colaboradores que crearon la obra.
¿Cuál es el punto más duro de la libertad de la cultura para las empresas acostumbradas a manipular el mercado? Que con cultura libre la meritocracia se impone. No ganan más quienes más dinero tienen y publicidad obtienen, sino los mejores.
Un cordial saludo y gracias por el comentario
David_Gil said,
Febrero 16, 2006 at 21:17
deborah,
tienes mucha razón al decir que las obras culturales no tienen un dueño como lo puedan tener los coches o incluso los libros en formato físico. También me gusta mucho tu visión sobre la necesidad del público (los clientes, los devoradores de cultura, a los que deberían mimar por encima de todo) para que una obra se convierta en cultura.
En lo que no estoy de acuerdo es en que no se pueda ganar dinero con ella. Aún está por demostrar, pero hay gente que defendemos que se puede ganar dejando que las obras sean libres, respetando siempre los derechos de autoría, claro, ya que en caso contrario sí que se está engañando, lo que conocemos normalmente por plagio.
Como dice Jorge Cortell en su libro sobre la Suidad, se puede vender hasta aire, si se sabe vender.
Un abrazo y gracias también por el comentario.
Dokan said,
Marzo 3, 2006 at 21:13
Me ha llevado mucho tiempo leer todos los comentarios pero ahora que he terminado me alegro, entre otras cosas, me alegro por ver que -por fin- hay gente dispuesta a defender nuestro derecho a tener libre acceso al conocimiento.
Estoy de acuerdo con casi todo lo planteado por David, digo casi todo porque contestando algun comentario creo que ha rechazado otras formas de derechos de autor que no fueran copyleft (lo siento si no ha sido así, estoy un poco embotado ahora mismo). Ésto me parece un error puesto que por mucho que me guste algo, vease música clasica, no puedo descartar que otras formas sean válidas, vease rock, y es que en la diversidad está la riqueza cultural. Lo que quiero decir es que tan válido es el copyright como el copyleft, como las licencias CC y como el dominio público, que al fin y al cabo no son más que hojas del mismo árbol del que cada uno toma la suya.
Hablando de árboles, me parece perfecta la semilla que aquí se esta sembrando, pues es una gran iniciativa unificar criterios y reunir todas las licencias posibles en un solo marco, bien explicado, para que cualquiera de un vistazo pueda elegir la que mas se aproxima a sus intereses, sean estos económicos, culturales u otros, sin entrar por ello a debatir si es correcto o incorrecto.
Otra semilla que hay que sembrar y que no va a resultar tan fácil por lo profundo del hoyo que hay que cavar va a ser concienciar a la gente de que el acceso a la cultura es algo a lo que todos tenemos derecho. Pero en una sociedad en la que pasamos la mayor parte del tiempo fuera de nuestra casa, cuando nos podemos permitir tener una casa, en el trabajo (que no trabajando) para poder pagarnos lo justo para vivir, la única cultura que nos parece imprescindible es la que nos enseñan a consumir. Por todo esto es por lo que a todos nos conviene que cuanto menos restrictivas sean las licencias (¿porque no va a estar un producto bajo varias?) que limitan (actualmente) o garantizan[1] la difusión más posibilidades tendremos de hacernos con él y disfrutarlo y tal vez por eso se tiende a pensar que en un futuro dejarán de existir, ya que por algún designio de Dios existen. Para que suceda, que dejen de existir, decía que será necesario concienciar a la gente para que quien mirándose el ombligo licencie su obra de forma restrictiva obtenga en proporción una respuesta restrictiva de la sociedad, porque nuestra compañera de debate Deborah lo ha dejado bien claro, sin espectadores no hay espectáculo que valga.
[1] No olvidemos que gracias al copyright la difusion de la cultura en los últimos siglos ha sido descomunal. Yo diría que el Copyright ha sido el virus que se ha vuelto contra el que lo creó (siempre que fuera concebido para limitarnos el acceso al conocimiento) en la misma medida en que se facilitaba el modo de distribución y copia.
bELL said,
Marzo 4, 2006 at 7:05
Hola y enhorabuena por la web y por este interesantísimo debate que desconocía y que pienso seguir desde ahora con gran interés.
El caso es que es curioso, porque coordino desde hace cuatro años uno de los netlabels pioneros en España, LaHipnopia.com, dedicado a la publicación y promoción de artistas electrónicos y de sus obras musicales, y, aunque llevo ya bastante tiempo dándole vueltas al tema de las licencias libres, copyleft y demás, lo cierto es que hasta ahora no me había dado por buscar en Internet la definición del concepto de música libre y, al ver la disparidad de significados que se le otorgan, he quedado bastante perplejo.
Lo cierto es que, tras una ardua navegación, tu definición es la que menos me desagrada, y te hablo no sólo como coordinador de un netlabel sino como músico. Creo que el tema es apasionante y va a dar para mucho que hablar y debatir, como queda demostrado en esta misma página, aunque ahora son las 5:20 AM y mis neuronas no están para muchos trotes jeje..
No obstante comentar que en el fondo he llegado aquí tratando de encontrar nuestro propio lugar como netlabel, y una respuesta al propio caracter de la música que publicamos, distribuímos y promocionamos.
Nuestros artistas publican la música dándo libertad total para su publicación, distribución (no comercial) y promoción (que es el objetivo principal, hacer que se oiga, que se enlace, que se mueva cuanto más mejor). A los usuarios sólo se les pide respeto a la autoría (y por extensión a las ID Tags de los archivos de música) para el caso de la distribución mientras que hasta la fecha no hemos fijado condiciones para los demás casos. Creo que sería necesario quizás en el caso de un remix de un tema para garantizar que se reconoce la labor del que compuso el tema original aunque esto es costumbre en la música Electrónica (por ejemplo, si Pepito hace un tema llamado “Pepito Song”, luego llega Manolito, lo remezcla, y publica el tema como “Pepito - Pepito Song (Manolito Remix)” ).
El tema de que alguien se lucre con tu obra también me produce, como artista, sentimientos encontrados, ya que entiendo muy bien eso que decían por ahí de que una obra es como un hijo… es un sentimiento muy cierto y muy profundo para el artista: no se trata de que tengan entidad propia, de que sean “suyas por sí mismas”, sino de que existen gracias a tu esfuerzo y a que tú las has creado, y a eso se unen a veces factores personales,subjetivos y emocionales muy fuertes y el miedo real no está en la avaricia de que otro se lucre, sino de que otro se lucre por vía rápida o fácil a costa de lo que tú has trabajado y más aún si encima te implica un fuerte valor sentimental…
…ten en cuenta que vivimos en un mundo en el que casi cualquier cosa puede convertirse en un éxito con el dinero, la promoción y el marketing adecuados.
Sin embargo no comparto la idea de que nadie pueda modificar mis obras, al contrario, que las remezclen, que las modifiquen, las descuarticen, las sampleen… ¡lo que quieran! De hecho estoy totalmente en contra de las nuevas licencias Sampling de CC, porque ponen límites donde nunca los ha habido. Lo que más me ha molestado es que las han presentado como una herramienta útil especialmente para la música Electrónica y sin embargo van totalmente en contra de los propios principios de este género. Hay obras míticas basadas en el sampling (e incluso grupos que componen exclusivamente con esta técnica) y la libertad ha sido la rueda creativa que ha permitido su propia existencia y la de sus trabajos. En ese sentido considero que CC está haciendo una labor restrictiva y nada elogiable y pensamos denunciar esa actitud en LaHipnopia.
Bueno, pues no quería enrrollarme y al final aquí me tenéis escribiendo El Quijote… Me voy a la cama… seguimos en contacto por aquí…
Hasta pronto!!!
David_Gil said,
Marzo 10, 2006 at 22:33
bELL:
en primer lugar te pido disculpas por la tardanza. Tanto tu mensaje como el de Dokan tienen mucha miga y quería reflexionar sobre cómo iba a enfocarlos. También te quiero decir que la web que regentas está muy bien, quizás un poco pesada para un ordenador justo de recursos, pero muy interesante por la cantidad de música y el diseño. Sí que echo en falta algún tipo de licencia que especifique los derechos de los usuarios, aunque te animo a que no sea Creative Commons. Seguidamente voy a contestar los puntos que considero más importantes de lo que has dicho.
“lo cierto es que hasta ahora no me había dado por buscar en Internet la definición del concepto de música libre y, al ver la disparidad de significados que se le otorgan, he quedado bastante perplejo.”
Como ves hay un verdadero problema de conceptos. Sólo hace falta leer este FAQ para darse cuenta de que hay muchas cosas que no cuadran y de que no tienen claro lo que quiere decir ni tan sólo en el mundo del software. Por ejemplo, extraído de ese FAQ:
“Libre” tiene aquí un significado muy preciso: quiere decir que las licencias copyleft deben permitir que el programa pueda ser ejecutado por todo aquel que quiera, que pueda ser modificado y mejorado para cualquier propósito, así como que exista la posibilidad de distribuir las versiones originales y modificadas, ya sea con o sin ánimo de lucro sin necesidad de pedir permiso a nadie.
Aunque después explica que no todas las licencias libres son copyleft, aquí ya equipara libre a copyleft como sinónimos perfectos. Después dice algo que es realmente escandaloso:
“La libertad mínima de la más restrictiva de las licencias de Creative Commons permite la copia, la distibución, la exhibición y la interpretación del texto siempre y cuando se respete la autoría del mismo, no se utilice con fines comerciales y no se altere, se transforme, se modifique o se reconstruya.3 Esta podría ser considerar como la licencia mínima copyleft para los bienes culturales.”
Aquí se afirma categóricamente que la licencia CC-by-nd-nc es copyleft, cuando ni tan sólo permite crear obras derivadas que, por tanto, no se puede obligar que tengan la misma licencia. Como ves, todo lo que es CC es bueno, libre y copyleft, tenga las restricciones que tenga.
Sigo con tus comentarios:
“Lo cierto es que, tras una ardua navegación, tu definición es la que menos me desagrada, y te hablo no sólo como coordinador de un netlabel sino como músico.”
Si es la que menos te desagrada es que aún tiene cosas que no te gustan. Estaría muy bien que dijeras cómo la modificarías para que fuera totalmente satisfactoria para ti. Estoy abierto a todas las propuestas.
“Creo que el tema es apasionante y va a dar para mucho que hablar y debatir,”
Siento disentir en esto, ya que, como ves, esta página está muy muerta y somos una minoría la que cuestionamos la situación actual. En el artículo ya dije que en su momento no hubo ningún debate que conformara unas bases sólidas y con principios. Ahora las bases, aunque muy débiles y cuestionables, están asentadas por un colectivo que se nos ha adelantado y que ha logrado cautivar a mucha gente que se ha dejado encandilar. Sin ánimo de ofender, son un rebaño que asume todo lo que dicen los líderes sin pensar si tiene sentido o no. Muchos se han colgado la etiqueta de “copyleft” para ser “fashion CC”. Es una moda en la que si escarbas un poco descubres que muy poca gente tiene claro qué coño quiere decir “libre” o “copyleft” y que ni tan sólo se ha molestado en leer las licencias (las legales, las que se supone que son para abogados pero que en definitiva pienso que se deben leer como mínimo una vez para saber qué dicen, que no son tan difíciles).
“Nuestros artistas publican la música dándo libertad total para su publicación, distribución (no comercial) y promoción (que es el objetivo principal, hacer que se oiga, que se enlace, que se mueva cuanto más mejor).”
Como defiendo en mi artículo, no dejar utilizar las obras comercialmente incumpliría la primera condición para ser libre y, por tanto, copyleft. Una idea, ¿no has pensado en promocionar conciertos? Ser manager es algo que creo que tiene más futuro que vender CD, aunque no sé cómo funciona el mundo de la música electrónica por dentro. Con música libre es más productivo seguramente el valor añadido que la música en sí. En definitiva, la cuestión es para mí cobrar por lo que se hace, no por lo que se hizo en su momento. Por conciertos, por entrevistas en los medios, por encargos, con el sudor de la frente, no de las rentas. Yo escribo relatos y son copyleft. No me importaría que una editorial los publicara o que alguien hiciera una obra de teatro o un corto y ganara mucho dinero con ello, siempre que se me reconociera como autor, que es lo fundamental para que no haya plagio. Eso sí, en el momento que se me pidiera un trabajo, ahí es cuando cobraría. Libre no quiere decir gratis.
“A los usuarios sólo se les pide respeto a la autoría (y por extensión a las ID Tags de los archivos de música) para el caso de la distribución mientras que hasta la fecha no hemos fijado condiciones para los demás casos. Creo que sería necesario quizás en el caso de un remix de un tema para garantizar que se reconoce la labor del que compuso el tema original aunque esto es costumbre en la música Electrónica (por ejemplo, si Pepito hace un tema llamado “Pepito Song”, luego llega Manolito, lo remezcla, y publica el tema como “Pepito - Pepito Song (Manolito Remix)” ).”
Sí, el respeto a la autoría para mí es sagrado. El plagio sí que le quita todo el incentivo a la creación, ya tenga copyright o cualquier licencia libre o semipropietaria.
La única licencia copyleft que he encontrado no adscrita a ninguna organización con tropecientas mil licencias diferentes es la Ethymonics Free Music License. Si te la lees, verás que en la sección del copyright de la obra deben aparecer todos los que han contribuido a la obra, incluso en las obras derivadas. Y con lo que sigue respondo al siguiente párrafo, al de “no quiero que cobren por mis obras”. Sé que cuesta mentalizarse de que la Propiedad Intelectual no existe, sino el Expolio Intelectual. Este cambio de visión tiene como consecuencia que todo el sistema actual se hunde estrepitosamente. ¿Qué hacemos entonces? Hay gente que defiende que la situación se debe afrontar mediante el rechazo de cualquier licencia o con licencias libres pero no copyleft. Yo creo que es un error porque entonces sí que pueden coger tu obra y ponerle el bonito símbolo del copyright. El copyleft nació para evitar que alguien pusiera límites donde el autor original no los puso y donde no los debería haber, no para consagrar restricciones, y lo considero muy necesario. Si alguien coge tus canciones y las toca, o las modifica modificando el género, sea lo poderoso que sea y vaya lo rápido que vaya, siempre deberá atribuirte tu autoría o tu parte de ella y además podrás utilizar sus modificaciones. Te hace publicidad al poner tu nombre como autor y además puedes reutilizar su nuevo material. Los beneficios son tanto directos (creaciones reutilizables) como indirectos (promoción que puede proporcionar encargos, conciertos, venta de CD, etc.). Hay miles de modelos de negocio alrededor del conocimiento libre y ser los primeros (aparte de ser buenos) siempre da ventaja.
“De hecho estoy totalmente en contra de las nuevas licencias Sampling de CC, porque ponen límites donde nunca los ha habido. Lo que más me ha molestado es que las han presentado como una herramienta útil especialmente para la música Electrónica y sin embargo van totalmente en contra de los propios principios de este género.”
La cantidad de licencias CC y las razones que esgrimen para justificar su existencia son un despropósito, como has descubierto.
Espero que vuelvas por aquí para publicar algún artículo (puedes hacerlo registrándote y dejándolo como borrador, más tarde algún administrador lo aprobará) o para continuar el debate.
Muchas gracias.
David_Gil said,
Marzo 11, 2006 at 1:15
Hola Dokan (per cert, com va per Calp?):
Me alegro de volver a encontrarme contigo, hace mucho tiempo que no nos vemos y ésta es una oportunidad maravillosa, así debatiremos.
Yo sí que rechazo toda licencia que no sea libre, y de las libres prefiero las copyleft. Está claro que no puedo obligar a nadie a poner sus obras bajo una licencia libre, pero sí que puedo exponer mis razones para que, como mínimo, sean debatidas. Dices que en la diversidad está la riqueza cultural. Sí, es cierto, por eso defiendo que la cultura debe ser libre y que el copyright se basa en una falacia. Me gustaría que me dijeras cómo ha impulsado el copyright la difusión de la cultura, ya que desde mi punto de vista las restricciones que impone (modificación, difusión, en definitiva, cualquier explotación comercial, etc.) son lo contrario a una cultura sin restricciones. Una difusión descomunal se daría en una sociedad de cultura libre, de la misma manera que la creación de software libre ha ocasionado una explosión de creatividad. ¿Que el software libre se apoya en el copyright? Sí, es cierto, pero como arma que garantiza que el conocimiento sea libre.
Como datos clarificadores que dan cuenta de lo lesivo del copyright tenemos muchísimos citados en la conferencia de Jorge Cortell “Descargar y copiar música es legal y bueno”.
Además, detesto las CC por todos los motivos que he expuesto en el artículo. Si queremos cambiar las cosas, no podemos estar de acuerdo con todo.
“Para que suceda, que dejen de existir, decía que será necesario concienciar a la gente para que quien mirándose el ombligo licencie su obra de forma restrictiva obtenga en proporción una respuesta restrictiva de la sociedad”
Totalmente de acuerdo, lo que pasa es que para que suceda esto, la cultura libre (realmente libre) tiene que llegar a una masa crítica de partidarios y creadores. En el mundo del software libre, que en realidad no deja de entrar en el mundo del conocimiento libre que apoyamos, nos llevan un montón de años de ventaja, y unas bases bastante más sólidas, y es ahora cuando poco a poco se va notando la inercia del movimiento.
A la cultura aún le falta mucho tiempo, bases, principios, partidarios, etc.
Un abrazo
Dokan said,
Marzo 14, 2006 at 8:39
¡Hola David!
Yo también me he alegrado un montón al descubrir que hay un amigo detrás de este pedazo de artículo.
“Yo sí que rechazo toda licencia que no sea libre, y de las libres prefiero las copyleft. Está claro que no puedo obligar a nadie a poner sus obras bajo una licencia libre, pero sí que puedo exponer mis razones para que, como mínimo, sean debatidas.”
Y para eso estamos aquí, para debatirlas. Comprendo que las rechaces, yo también lo hago, sin embargo sigo pensando que son necesarias y lo que debemos combatir son las extensiones que continuamente se están haciendo sobre el derecho de copyright.
“Dices que en la diversidad está la riqueza cultural. Sí, es cierto, por eso defiendo que la cultura debe ser libre y que el copyright se basa en una falacia.”
Aquí no entiendo que tiene que ver una cosa (en la diversidad está la riqueza cultural) con la otra (la cultura debe ser libre y el copyright se basa en una falacia), si puedes, explícalo. Por otro lado el único problema que le veo al copyright es el que he mencionado antes, las extensiones sobre el mismo.
“Me gustaría que me dijeras cómo ha impulsado el copyright la difusión de la cultura, ya que desde mi punto de vista las restricciones que impone (modificación, difusión, en definitiva, cualquier explotación comercial, etc.) son lo contrario a una cultura sin restricciones.”
Concretamente dije: “Por todo esto es por lo que a todos nos conviene que cuanto menos restrictivas sean las licencias que limitan (actualmente) o garantizan[1] la difusión más posibilidades tendremos de hacernos con el producto.
[1] No olvidemos que gracias al copyright la difusion de la cultura en los últimos siglos ha sido descomunal. Yo diría que el Copyright ha sido el virus que se ha vuelto contra el que lo creó (siempre que fuera concebido para limitarnos el acceso al conocimiento) en la misma medida en que se facilitaba el modo de distribución y copia.”
No me puedes negar que hace doscientos cincuenta años, aproximadamente, cuando se ‘inventó’ el copyright los gastos de clonar cualquier producto no eran los de ahora. Con su puesta en circulación se facilitó la difusión de cultura puesto que se aseguraba que nadie más que el propietario de dichos derechos pudiera clonar una obra asegurándose así recuperar la inversión, es decir, se aseguraba no tener que competir con otros por vender la misma obra, pero esto esta mucho mejor explicado en la web de Wu Ming foundation en su explicación para niños del término copyleft, donde se explica: “Cuando se inventó el copyright, hace tres siglos, no existía ninguna posibilidad de ‘copia privada’ o de ‘reproducción sin ánimo de lucro’, ya que sólo un editor tenía acceso a la maquinaria tipográfica. Los demás estaban obligados a renunciar al libro si no podían comprarlo. El copyright no era percibido como anti-social, era el arma de un empresario contra otro, no de un empresario contra el público”. Añadiría que entonces no eran necesarias las cultura para sobrevivir, algo que hoy está cambiando por lo que si es antisocial. Tal vez el copyright fuera impreciso o tal vez demasiado extenso en sus plazos, pero yo sí creo que fue necesario y que gracias a él se ha invertido mucho en cultura. A continuación en el mismo texto se dice: “Hoy la situación ha cambiado drásticamente, el público ya no está obligado a comprar, tiene acceso a la maquinaria (computadores, fotocopiadoras, … ) y el copyright es un arma que dispara contra la multitud”. Sí, pero no nos confundamos y pensemos que ya no es necesario porque tengamos acceso a algo de maquinaria que nos permite no depender del copyright para acceder a parte de la cultura, ya que el mismo nos puede ayudar a acceder a otros ámbitos debido a que favorece las grandes inversiones en I+D que al final tanto nos benefician, no obstante éste debería tener límites mucho más favorables para la sociedad que los actuales. Por otro lado, considerando lo que reza la Constitución Española en su artículo 33.3 “Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes”, supongo, y creo que es suponer mucho, que cualquier bien, por ejemplo una patente, puede ser expropiada como si fuera una parcela de tierra, de todos modos no soy abogado.
“Una difusión descomunal se daría en una sociedad de cultura libre, de la misma manera que la creación de software libre ha ocasionado una explosión de creatividad.”
Por supuesto en una sociedad de cultura libre la difusión sería mucho más descomunal, sin embargo aquí tengo que analizar el término ‘cultura libre’, creo que en él excluyes todo lo que no sea copyleft (corrígeme si me equivoco), yo prefiero pensar que en una cultura libre conviven sin problemas copyleft y copyright, aunque, sin intención de ser cansino, repito que con una duración mucho más limitada que la actual y sin posibilidad de ser ampliada.
“Como datos clarificadores que dan cuenta de lo lesivo del copyright tenemos muchísimos citados en la conferencia de Jorge Cortell “Descargar y copiar música es legal y bueno”.”
Es una presentación muy interesante sobre; lo lesivas que son las actuales “suciedades de gestión”, como las llama Jorge Cortell, lo lesiva que es la actual Ley de Propiedad Intelectual, y lo incoherente que son algunas leyes como demuestra la crítica del magistrado Juan Montero Aroca en la página 37. No puede ser tan lesivo un simple y limitado temporalmente “todos los derechos reservados” con el que garantizar una inversión sobre un producto, un desarrollo, una investigación, etc, o por lo menos intentarlo. En definitiva es de muy recomendada lectura, gracias por ponerme al corriente pues no lo conocía.
Ya que me estoy extendiendo de lo lindo, que estoy puesto en materia y que he releido el artículo entero voy a puntualizar lo que creo son las partes más débiles.
“Es el “todo vale”. Como se da más importancia a la libertad del autor que a la de la información y del usuario, muchos autores la han escogido. Licencias a raudales sin principios ni valores.”
Piensa en cuantas genialidades se pueden llegar a ignorar por la sencilla razón de que no le producen un beneficio directo a aquel que las imagina, ya se que es egoísta, pero somos humanos. Hay que buscar un equilibrio que incite a no guardarse esa posible genialidad y que no lesione los derechos o libertades de nadie.
“Obra libre: Obra de arte que gracias a la licencia a la que se acoge disfruta de los cuatro principios de libertad de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
Copyleft: Obra de arte libre cuya licencia obliga a que las obras que se deriven continúen disfrutando de los cuatro principios de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
A pesar de lo que digan los componentes de Wu Ming, el concepto copyleft sólo se debe aplicar a las obras que son libres, ya que si no, caemos en la falta de claridad, en la confusión y en el “todo es libre”.”
Entiendo que toda obra bajo Copyleft es libre, pero no toda obra libre es copyleft, contrariamente yo diría que, aunque más libre que el copyright, no me parece que las obras bajo Copyleft sean libres, pues adolecen de ese carácter seminal o vírico del que se habla en la conferencia de Jorge Cortell “Descargar y copiar música es legal y bueno”, carácter que ni las obras bajo copyright tienen, las cuales después de expirado el plazo por ley entran a formar parte en el dominio público. Sigo pensando que el problema no es el copyright sino los legisladores. Tal vez pienses que no es ninguna dolencia sino una garantía ese carácter vírico, no obstante hay que buscar un equilibrio como he dicho mas arriba.
“Obra propietaria: Obra de arte cuya licencia no cumple, o lo hace sólo parcialmente, con los cuatro principios de libertad de uso, adaptación, redistribución y mejora modificación.
Obra semipropietaria: Obra de arte que se acoge a alguna licencia más flexible que el copyright pero que no llega a ser libre.”
Perdona mi estupidez, pero ¿En qué se diferencian?
“Ahora yo me pregunto, ¿deberíamos, como movimiento nuevo, crear una licencia que recoja lo mejor de las existentes y subsane posibles deficiencias y defectos?”
Sobre esto ya he dado mi opinión en mi anterior comentario, de todos modos me enrollaré un poco más, puesto que creo que podría haber una licencia de licencias, igual que España es una nación de naciones. En programación orientada a objetos los objetos heredan las propiedades de otros objetos de rango superior, padres, este me parece un principio genial para una licencia que según el producto sobre el que se aplica puede tener unas características u otras.
Y para terminar (por fin :P).
No se puede exigir una exclusiva libre circulación de ideas, obras o cualquier tipo de producto, por cuanto tampoco es exigible lo opuesto, es algo que en la sociedad en la que vivimos no tiene cabida, no obstante la pluralidad de conceptos y realidades es lo mas parecido a la realidad en sí misma.
Si se quiere un cambio brusco en el modus operandi de la sociedad se requiere de mucha publicidad y movimiento de mucha gente, algo que hasta ahora no parece producirse, y creo que costará trabajo de crear; puesto que este comentario supone un esfuerzo que probablemente no será nunca recompensado sino por su contraprestación intelectual y riqueza lingüístia, suficiente para que yo pierda estas horas leyendo, informándome, escribiendo mis ideas y organizándolas, sin embargo estoy completamente de acuerdo con quien me diga que a él no le merece el esfuerzo, no le saca partido, y por tanto no intente ayudar porque puede encontrar otras ‘tareas’ las cuales le benefician más. Ésto según tengamos aprecio a las cosas tangibles o intangibles, veasé dinero, tiempo, placer, cultura, etc.
Por otro lado, es muy bonito crear, sean fotos, música, ideas o hijos, ¿Pero qué sucede cuando llega el momento de dejarlos libres? Siempre pensamos que son y serán nuestros e incluso podemos llegar a pretender, como humanos que somos, que sigan siéndolo. Aquí se ha creado algo mucho más grande, un movimiento por la libertad de circulación de ideas y otras suidades, sin embargo cuando llegue el momento ¿Qué garantía hay de que este movimiento, como suidad que es, será libre?
Es entonces, al aplicar las bases del Movimiento Cultural por la Devolución al mismo cuando nos damos cuenta de que esta tarea es árdua y complicada, pues nos encontramos con un dilema, ¿Y si aquello por lo que he peleado para que se mueva en una dirección al dejarlo libre cambia de dirección, o lo que es peor, de sentido? Pero lo que no puedo hacer es proclamar libertad y utilizar esclavos, entonces ¿Qué hago? Lo veremos en el próximo capítulo del Movimiento por la Devolución.
Espero que no pienses que quiero que cambies de forma de pensar, o algo parecido, solo empecé a comentar aquí porque estoy a favor del movimiento ya que me siento un poco explotado y engañado por los medios de comunicación, las leyes y los legisladores, al fin y al cabo la sociedad en general, y quiero que mi opinión sea tenida en cuenta aunque no sea la más acertada, ni mucho menos.
Espero no haberte aburrido más de lo que me he entretenido yo.
un saludo
Matias said,
Abril 2, 2006 at 18:55
Excelente Artículo, muy completo con mucha opinion y una mirada particular. De lo mejor que he leido sobre CC
Juan said,
Abril 4, 2006 at 8:21
Hola a todos.. Me gusta la idea de Devolución.
Soy un empresario que vive de la Propiedad Intelectual, mi empresa vende información empresarial, y el principal activo de mi sociedad es una base de datos de información mercantil. (www.axesor.es)
Yo defiendo la propiedad privada, sea física o inmaterial.
Efectivamente defiendo la existencia de la propiedad intelectual (derechos patrimoniales), asi como los derechos de autor (morales).
Mi proposición, es que cualquier obra digital (programa, cancion, video, libro, ..), nazca con unos derechos de autor a definir, que podrían ser de d